El korban Olah y el matrimonio

Shabat Shalom mis amados, esta semana tenemos el gusto y la bendición de leer la Perashah Shmini, que se traduce como “Octavo”. Todos los números (Letras) hebreas tienen un significado, el número octavo representa lo espiritual, dar el brinco de lo terrenal a lo celestial, por ejemplo: el Brit milah al octavo día, los ocho días desde Pesaj (Pascua) hasta Jag hamatzot (Panes sin levadura), el octavo día de Sukot (cabañas), que representa lo celestial, el ‘Olam Haba (mundo venidero), en el caso de nuestra Perashah se tiene el octavo día de la consagración de los Kohanim (sacerdotes). En este octavo día ocurrió algo extraordinario, leemos en esta perashah:

Vaikra (Lev) 9:24 Entonces, de la presencia del Señor salió fuego y consumió el holocausto y la grasa que estaban sobre el altar. Al verlo, todo el pueblo prorrumpió en alabanzas, y cayeron sobre sus rostros.

Vaikra (Lev) 9:24 Emergió un fuego de HaShem que consumió la ofrenda ‘Olah y las partes seleccionadas (para ofrenda) sobre el Altar. Al verlo, todo el pueblo alabó (a HaShem) y se prosternaron con su rostro a tierra.
(Pasuk -versículo- Torat Emet)

Este hecho milagroso ocurrió en el Mishkán montado en el desierto por ‘Am Israel (pueblo de Israel), el fuego que emergió de parte del Eterno consumió el Korban ‘Olah, el pueblo a ver esto alabó y cayeron sobre sus rostros, sus ojos vieron un hecho increíble. La palabra Hebrea Korban se traduce frecuentemente como “sacrificio”, sin embargo esta traducción no clarifica en mucho la idea de un Korban. Éste al ser consumido por el fuego cambia la naturaleza física a elementos energéticos que nos dan una idea de una conexión de lo físico con lo celestial. Por esa razón, hoy día que no tenemos Bet HaMikdash (Templo) y no se pueden realizar Korbanot. Hoy en día, algunos de ellos se recuerdan en los rezos (Tefilot), los cuales también nos conectan a lo celestial; evidentemente, considerando que una tefilah (rezo) nunca tendrá la fuerza ni la gran experiencia de vivir un Korban.
Por otro lado, el Korban ‘Olah, tiene la característica de ser consumido totalmente por el fuego.
El Rab Shalom Arush, en su obra «Hilo de bondad», enseña que del vocablo ‘Olah, viene la palabra del inglés All, que es Todo.

La experiencia de vivir un Korban seguramente era un hecho que marcaba y quedaba en la mente de las personas que lo ofrecían, hoy desafortunadamente no lo podemos vivir, sin embargo podemos estudiarlos y extraer de ellos grandes enseñanzas, para mejorar nuestra vida.

Vaikra (Lev) 1:9 «El sacerdote lavará con agua los intestinos y las patas, y quemará todo sobre el altar. Es holocausto, ofrenda abrasada al fuego, grato aroma al Eterno.

Torat Emet Vaikra (Lev) 1:9 El aparato digestivo y las patas deberán lavarse (Previamente) con agua, y el Sacerdote deberá quemar todo (el animal) sobre el Altar. Es ofrenda ‘Olah, ofrenda de fuego de fragancia agradable para HaShem.

Desarrollo del tema

Como leímos anteriormente un Korban ‘Olah era una fragancia agradable para el Eterno, las enseñanzas de los Korbanot pueden cambiar nuestra conducta y provocar con ello una fragancia agradable para el Eterno. Estamos en vísperas de vivir una hermosa boda en Bet Haderej, el día de mañana esteremos vestidos de gala para participar de este enlace matrimonial (Mijael y Rajel), ésta es la razón por la cual deseo hacer un análisis acerca de la relación que existe en el Korban ‘Olah y el matrimonio, así como esta ofrenda producía una fragancia agradable al Eterno, una boda de igual forma es una fragancia agradable para el Eterno.

La Torah nos dice que todo lo que creo el Eterno es Tov (Bueno), creo la luz y dijo: es bueno, creo las lumbreras y dijo: es tov.

Bereshit (Gén) 1:10 Y llamó Elohim a la parte seca «tierra», y a la reunión de las aguas llamó «mar». Y vio Elohim que era bueno.*

Sin embargo hay algo que el Eterno creo y dijo que no era bueno, esto es:

Bereshit (Gén) 2:18 Y dijo Elohim el Eterno: «No es bueno que el hombre esté solo. Le haré una ayuda complementaria para él«.
Davar HaShem Elohim lo tov adam bad haya

“No es bueno que el hombre esté solo” Esta afirmación que hace el Eterno, nos lleva pensar que un hombre casado, se encuentra en un punto donde eso es lo mejor para él, aun cuando aparentemente hoy día se estipule que la condición de soltero ofrece mejores condiciones de vida, dado que no hay una responsabilidad de un gasto, no hay una responsabilidad de educar a los hijos, se evitan muchos pleitos con la futura pareja, etc.
Es importante hacer notar que la condición de estar solos es exclusivamente para los Hombres, mas no para las mujeres, dando a entender que es la obligación y responsabilidad de los ellos buscar su pareja, el tomar la iniciativa de solicitar a una mujer el formar un hogar.
Aun cuando hoy día ciertas mujeres son las que toman la iniciativa, lo más conveniente es, que el hombre sea el que busque y conquiste a su pareja con el debido cortejo y ofrecimientos para la aceptación de la mujer. El hombre esta obligado a “llenarle el ojo” a la novia, una vez hecho esto, llega el momento de pedirle matrimonio. Tal como HaShem lo hiciera con nosotros en Mitzraim (Egipto) y Har Siani (monte Sinai).

Si cuestionamos a los novios sus razones por las cuales se casan, ¿qué posibles respuestas nos darían?

• para no estar solos
• para tener hijos
• para cumplir con la mitzvah (precepto)
• para ser felices

Todas las anteriores razones tienes algo de bueno, pero sin lugar a dudas uno de los principales objetivos que tenemos en esta vida es llegar a ser felices. Aparentemente el matrimonio nos ofrece ello, de ahí la famosa frese de los cuentos “se casaron y fueron muy felices” ¿que tan apegada a la realidad estará esta frase? Será acaso una frase que solo se aplica a los cuentos de hadas y princesas, pero no a la realidad.
Una persona puede llegar a ser feliz sin casarse, por otra parte el 90% de los matrimonios están sentenciados al fracaso, esto tomando en cuenta a todos los matrimonios en general, sea del pueblo o no. Alguien pudiera pensar que el porcentaje de fracaso es muy alto, sin embargo, no me refiero al fracaso solamente al divorcio como tal, si no también aquellos matrimonios que no tienen Shalom Bait (paz en el hogar). Viven juntos pero su hogar es un desorden, con pleitos, adulterios y muchos problemas entre ellos y también con los hijos, tantos problemas que muchos llegan a arrepentirse de casarse.

Si un novio se casa para ser feliz, no le garantizo éxito en ello, un novio debe tener en mente que si se casa es para HACER FELIZ a su pareja y a sus hijos, muy diferente a ser feliz él. Esa es la enseñanza de la Torah, un hombre debe de luchar con todas sus fuerzas para hacer feliz a su esposa. En las relaciones sexuales se aplica el mismo concepto, el hombre primero debe de buscar satisfacer a su esposa y después el.

Debarim (Deu) 24:5 «El recién casado no saldrá a la guerra, ni se lo ocupará en ninguna otra empresa. Quedará libre en su casa durante un año, para alegrar a su esposa.

El hombre que se duerme y no “alegra” a su esposa por estar enojado con ella, transgrede una mitzvah, echar a perder una noche de alegria y placer por “pequeñeces” y “tonterías” no tiene nombre.
El abstenerse de disfrutar de lo precioso y hermoso de la vida, es mal visto por el Eterno, el Nazir (nazareo) es un ejemplo de ello, ya que si llegaba a romper su voto, tenía que presentar un korban por haberse abstenido de los placeres del vino.

Frecuentemente surgen problemas entre las parejas, que si los analizamos con cierta lógica, realmente mis amados, resultan ser cosas “insignificantes” hasta se pueden calificar de “tonterías”. Les voy a contar una historia que bien nos puede ayudar a evitar disgustos por las “pequeñeces” o incluso también para evitar situaciones muy penosas:

Cuando los aparatos de grabación eran recientes, un rabino estaba ofreciendo una conferencia.
Un hombre del público tuvo a bien grabar la conferencia en uno de esos casett de cinta ¿los recuerdan? Cuando el rabino terminó de dar su conferencia, le pusieron a reproducir su charla y al escuchar su voz, se desmayó.
Cuando recuperó la conciencia, le preguntaron:
– Rabí ¿Por qué razón se desmayó?
-El rabino contestó: -Yo he estudiado, que cuando estemos delante del Eterno para ser juzgados por nuestros actos, el Eterno nos traerá todo lo que hicimos a nuestra mente. Yo me preguntaba ¿Cómo es posible esto? Hoy que me entero que el hombre es capaz de gravar nuestra voz y reproducir nuestras palabra, por supuesto que el Eterno puede hacer eso y más.

Amados cuando estemos delante del Creador del mundo, el nos va a reclamar por todas las malas palabras y los malos actos que cometimos con nuestras esposas e hijos y si lo negamos, el Eterno no solamente tiene la grabación de nuestra voz, si no que nos traerá al presente y veremos junto con Él todas la tonterías que hacemos, la cara se nos caerá de vergüenza. Veremos junto con el Eterno aquella noche que le gritamos a nuestra esposa por pasarse de sal, por no planchar bien nuestra camisa, etc.

Como leímos anteriormente, el Korban ‘Olah se caracterizaba por que se quemaba todo, diferente a los demás Korbanot que solo se quemaban algunas partes y otras se comían, así que el ‘Olah se ofrecía todo. Así es el matrimonio hay que ofrecer todo, dar todo por nuestra pareja, por nuestros hijos, hacer todo por nuestro Shalom Bait, esforzarse por dar todo lo mejor de nosotros a nuestros hogares, eso es bueno para nosotros, por eso el Eterno nos dice que es bueno para el hombre estar casado, en esa condición de dar todo, se va formando un hombre pleno, integral, descubriendo actitudes, dones y capacidades que difícilmente se descubrirían al estar solteros.

Existe en la tradición de nuestro pueblo un dicho que dice: el matrimonio es como la partida del Mar Rojo, el partir el agua es fácil, lo difícil es mantenerlo dividido. El formar un matrimonio es fácil, lo difícil es mantenerlo.
El pueblo de Israel cantó y se alegró cuando el Eterno hizo el gran milagro de partir el mar y luego cerrarlo, un día que usted no discuta con su pareja es también un gran milagro, debe de cantar y alegrarse por ello.

‘Olah, también significa “subir” de ahí que a los Korbanot ‘Olah se les conoce también como “sacrificios de Ascensión”. El hombre tiende a “subir” su orgullo, arrogancia y soberbia que son posturas desagradables para el Eterno:

Bamidbar (Núm) 15:30 «Pero la persona que haga algo con soberbia, tanto el natural como el extranjero, injuria al Eterno. Esa persona será cortada de su pueblo.*

Tehilim (Sal) 19:13 Guarda a tu siervo de la soberbia, para que no me domine.* Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión

Mishle (Pro) 8:13 El temor al Eterno es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, aborrezco.

Mishle (Pro) 16:5 El Eterno abomina todo altivo de corazón, de cierto no quedará sin castigo.

El Korban ‘Olah de ascensión se quemaba completamente, es una enseñanza que El Eterno quema toda soberbia, todo orgullo, toda arrogancia.

Muchos problemas sociales, de convivencia y sobre todo en el Matrimonio, son generados por este mal, el orgullo, la altivez del corazón, que para el Eterno es una Abominación. Imagínense ustedes, es como un olor apestoso, que todo mundo quiere huir de ahí. El hombre orgulloso, llega a adorarse a si mismo, que cae en idolatría, esto el Eterno abomina.
Verdaderamente todos tendemos a “subir” nuestro orgullo; una de las forma para “bajarlo” es el Matrimonio.

En la Torah hay una mitzvah relacionada con las ofrendas, que dice:

Vaikra (Lev) 2:11 «Toda ofrenda que traigáis al Señor será sin levadura. Para el Eterno no se quemará nada que tenga levadura o miel.

Toda ofrenda que se traía al Eterno era sin levadura, la levadura representa la altivez, el orgullo, la arrogancia, esta es una enseñanza muy grande, todo lo que ofrezcamos al Eterno debe ser sin altivez, sin arrogancia.
Por otro lado también dice el pasaje; que no se ofrezca nada que tenga miel. La miel es un alimento dulce, que si lo relacionamos con la vida representaría una vida agradable, “una vida de dulzura”.

El Eterno al no permitir que se le ofrezca miel, nos enseña que la vida no siempre es “dulce”. En la vida matrimonial se viven muchos problemas y situaciones complicadas, si una persona dice que su matrimonio es una dulzura, que toda marcha sobre ruedas, que todo está bien, seguramente está tratando de engañar. En realidad en el matrimonio se viven muchos problemas, retos, enfermedades, crisis, discusiones, etc.
Mis amados en el matrimonio se van a tener muchos problemas queramos o no, alguien podría decir, si es así el matrimonio, entonces ¿para qué me caso? Permítame decirle que aun cuando no se case, no se escapará de los problemas, de las enfermedades, de las necesidades, de las crisis, etc. Casados o no, los problemas se van a presentar.
Ahora mis amados, escuchen bien esto, de los problemas no nos vamos a poder escapar, así preparemos nuestra mente para ellos. Entones ¿qué hacemos? No hay de otra que más que enfrentarlos y estar lo mejor preparados para ellos, la diferencia entre un buen matrimonio y un mal matrimonio radica en la forma en que se enfrentan y se resuelven los problemas.

Así que para enfrentar los problemas, Kohelet nos enseña:

Kohelet (Ecl) 4:9 Mejores son dos que uno, porque tienen mejor paga de su trabajo.
Kohelet (Ecl) 4:10 Porque si uno cae, el otro lo levanta. ¡Ay del solo! Cuando cae, no tiene quien lo levante.
Kohelet (Ecl) 4:11 Además, si dos se acuestan juntos, mutuamente se calentarán. Pero uno solo, ¿cómo entrará en calor?
Kohelet (Ecl) 4:12 Y si alguien quiere prevalecer contra uno, dos pueden defenderse. Cordón de tres dobleces no se rompe pronto
.

El matrimonio nos ofrece una excelente estrategia para enfrentar los problemas, dos son mejor que uno. Nuestra pareja, ya sea esposo o esposa, lo tenemos que tener bien claro, no es nuestro contrincante, si no que debe ser nuestro socio, nuestro compañero de guerra. ¡Cuidado de ser enemigo de tu pareja! Él o ella deben ser tu ayuda, alguien con quien reír o llorar, platicar o callar.

Si les preguntamos a las mujeres ¿Cuál ha sido su día más feliz de su vida? Que nos contestarían, seguramente entre las respuestas estarían: el día de su boda, el día del nacimiento de sus hijos, el día que terminó su carrera, etc., pero sin lugar a dudas que el día de su boda difícilmente se olvida. Ese día queda marcado en nuestras mentes por tener la ilusión de formar un hogar feliz, un hogar ejemplar; si el novio y la novia tienen este mismo objetivo ¿por qué difícilmente se consigue? La falta de conocimiento y del temor al Eterno contribuye en gran medida a la poca alegria y felicidad que se tiene en los matrimonio.

Conclusión

El hacer feliz y alegrar a nuestra esposa es fundamental para un buen matrimonio, sin embargo, qué pasa cuando tenemos una esposa de carácter fuerte, de esas mujeres que es muy difícil sacarles una sonrisa, que con nada del mundo quedan satisfechas o peor tantito, de esas mujeres rencillosas que menciona el Rey Shlomoh:

Mishle (Pro) 21:19 Es mejor morar en el desierto, que con la esposa rencillosa e iracunda.
Mishle (Pro) 25:24 Mejor es estar en un rincón del terrado, que con la mujer rencillosa en espaciosa casa
.

Cuando tenemos una mujer difícil, o puede ocurrir también que el hombre sea el que tiene el carácter duro, tenemos delante de nosotros un gran reto, que consiste en hacer todo lo posible para modificar su carácter, por su puesto que es posible hacerlo, los únicos que no cambian su conducta son lo animales, el perro sigue ladrando como en un principio, yo no conozco ningún perro que ladre en inglés o francés.
El ser humano tiene la capacidad de cambiar, así que nunca darnos por vencidos para hacer cambiar a nuestra pareja, de hecho mis amados, ese es el objetivo principal del matrimonio, cambiar nuestras actitudes, eso es la difícil de lo difícil.

Bereshit (Gén) 2:18 Y dijo Elohim el Eterno: «No es bueno que el hombre esté solo. Le haré una ayuda complementaria para él».

Aquí leemos algo muy importante para llevar un lindo matrimonio, que sea agradable fragancia para el Eterno, las palabras “ayuda idónea” que también se puede traducir como “ayuda complementaria” pero más bien aun “ayuda contraria”, esto es, en nuestra vida de solteros, tenemos una serie de patrones de conducta que consideramos que son correctos, por que así nos educaron o simplemente era patrones que no se vinculaban a una responsabilidad. Cuando nos casamos adquirimos responsabilidades y con ellos se requiere adquirir nuevos patrones de conducta que sin lugar a dudas, nuestra pareja nos “ayudará” a modificarlos, estos son los llamados “reproches” de la pareja. Debemos de entender que los “reproches” tiene el objetivo de hacernos mejores, evidentemente, que la forma en que nuestra pareja nos hace los “reproches” es muy importante, sin embargo es mucho mas importante entender que las exigencias, peticiones, sugerencia, reclamos, comentarios de nuestra pareja son con el objetivo de mejorar las cosas, nunca tener en nuestra mente que se trata de estar “muele y muele” como comúnmente se dice.

Que el Eterno alegre a esta pareja, como alegro a Adam y Javah (Adán y Eva), que extienda sobre ellos la Sukah de su Shalom (protección de su paz), que les de prosperidad, éxito y sobretodo hijos temerosos del Eterno.

Shabat Shalom!

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