¡Perdone usted!

Esta porción de haftará nos muestra de manera inicial el manejo de los recursos que el profeta ha adquirido, y que aplica en beneficio de los demás.

En el primer caso para resolver una problemática de alimentación, la cantidad de alimento no es proporcional a la cantidad de personas, pero la seguridad del profeta es el entender que él tiene a disposición muchas cosas, a través de su confianza en Aquel que sustenta las necesidades de todo lo creado. La haftará continúa demostrando los beneficios que un servidor debe ejercer, y nos relata un caso más, el cual tiene que ver con la salud, un caso que ha sido leído en muchas ocasiones en diferentes lugares y del cual se han sacando conclusiones variadas.

De manera personal en esta ocasión y haciendo referencia con el caso de Na’amán, logro ver un respeto por el semejante extranjero, ya que aun contando con una enfermedad que a ojos de nuestro pueblo era suficiente para ser exiliado de la población y asignado en lugares especiales, no se tuvo esa postura, solo se remitió a dar la salud, sin ofender, sin condenar.

Enseñanza.

La intención de esta reflexión estriba en la narración que esta haftará desarrolla en el caso de Na’amán, un hombre importante entre su gente, no obstante de contar con una enfermedad devastadora. Lo cual habla de un hombre con bastante carácter  que le hace calcular el gran aprecio que se le tenía; era así como un héroe nacional y claro su valentía no era puesta en duda. Lo que también podemos entender  es que pasaba por momentos de bastante desesperación en el intento de encontrar sanidad, ¿Por qué? Por aquello que al solo escuchar de boca de una sierva hebrea que tenia al servicio de su esposa, la cual decia en Shomróm-Samaria estaba un neví-profeta que podía sanarlo, él consintió en intentarlo. Se presenta, calcula un recibimiento quizá con mas diplomacia por su rango, cuestión que creo afecta mucho a su natural orgullo demostrado en su expresión verbal al escuchar las indicaciones para lograr su salud, pues casi inmediatamente muestra desprecio por la geografía de Israel. No cabe duda que también era noble de corazón porque tenía la habilidad de escuchar a sus siervos y reconocer el peso que estos tenían.

¿Por qué analizar todo esto? Para tener una idea de calidad de este personaje.

Continuemos.  Al obtener la salud él tenía la sabiduría para dejar a un lado el orgullo; Dejando a un lado el protocolo, vuelve a las puerta del profeta y se mostró agradecido de palabra e intentó hacerlo, cosa que no le permitió el profeta.

Hagamos un alto aquí. Recordemos como Na’amán ofendió y comparó la geografía de Israel, ¿Cómo un hombre de la calidad humana que estamos analizando logra demostrar con un acto que está arrepentido de lo que expreso?

Veamos el pasúk que nos ayudará:

Melajim II-2 Reyes  5:17  Entonces Na’amán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino al Eterno.

Vemos como tiene aprecio por el suelo de Israel que intenta llevarlo a su país, con motivo de tener presente la grandeza que esta tierra contiene, la grandeza que suponía de su país estaba alejándose de su nueva realidad, su amor y admiración por Israel superaba todo lo que conocía.

Con todo lo anterior, se entiende que con hechos él se disculpa de sus expresiones.

¿Por qué el titulo del tema? como pueden notar estoy haciendo una introducción considerable, para que veamos cómo este personaje nos enseña como pedir perdón de nuestros actos, la  primera enseñanza es: con hechos y sentimientos genuinos.

Veamos los siguientes pasukim donde la expresión “perdonarás” ocupa esta intención, y está traducida de la raíz hebrea: “salákj” y confirma que un corazón genuino obtiene este favor, veamos:

Divre Hayamin II-2 Cronicas 6:30  tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y perdonarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, habiendo conocido su corazón; porque sólo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres;

También veamos el pasúk que dio motivo para este tema:

Melajim II-2Reyes 5:18  En esto perdone el Eterno a tu siervo: que cuando mi señor el rey entrare en el templo de Rimón para adorar en él, y se apoyare sobre mi brazo, si yo también me inclinare en el templo de Rimón; cuando haga tal, el Eterno perdone en esto a tu siervo.

Aprendemos de este personaje  la confianza en lo genuino de su sentir, que cualquier cosa que estuviera haciendo y tuviera referencia con adoración a alguna divinidad, simplemente lo hacía por su contexto, su corazón estaba con el Eterno.

Los enunciados: “en esto perdone” y “perdone en esto”  vienen de la raíz que estamos estudiando, lo cual da inicio a la segunda enseñanza de como pedir perdón de manera verbal. En el anterior análisis mi intención fue que se entendiera que está pidiendo perdón con actos y de manera genuina, ahora analicemos como se hace de forma verbal.

La vida de este hombre está siendo alterada de manera significativa, todos sus hábitos serian primeramente repasados mentalmente en búsqueda de encontrar algo que ofenda a todo aquello que había entendido, sobre todo el comprender la presencia del Eterno en su vida. Lo interesante es como tiene la responsabilidad con todo aquello que lo rodeaba. No condenaba nada de lo que los demás estuvieran haciendo, solo se enfoca en su entendimiento nuevo con su modo de vida, era algo personal, algo intimo, era un lazo que acepta de corazón; por lo tanto se preocupa ante la innegable presencia del Eterno y su capacidad de estar presente en los momentos de su vida, entendía que el Eterno es al único que  se merece pedir esta clase de favor, y a nadie más:

Tehilim-Salmos 103:1-3Bendice, alma mía, al Eterno,  Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, al Eterno,  Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;

 

Conclusión.

Lo genuino de Na’amán nos da a entender que está basado en la  fidelidad, está agradecido, sorprendido por todo lo que experimentó en esos momentos de su sanidad, aprendamos de él, seamos fieles, esto nos obligaría a ser considerados con nuestros procederes y si en algunos de ellos cometemos imprudencias proceder de manera inmediata a buscar ese perdón por parte del Eterno.

Veamos el siguiente pasuk donde encontramos la raíz que estamos estudiando y nos advierte que si no tenemos la intención de pedir este favor solo nos estamos clasificando como desleales:

Eja-Lamentaciones 3:42  Nosotros nos hemos rebelado, y fuimos desleales; tú no perdonaste.

¿Qué crees que inspire un individuo desleal?  Irritación, enojo. Ahora piensa un poco ¿quién va a experimentar esto? Muy simple, El Eterno.

El segundo personaje de esta reflexión nos declara que su preocupación era que el Eterno estuviera viéndolo hacer adoración a un dios y fuera considerado desleal, provocando enojo al Creador, lo que menos quería era provocar esto, así que pensemos cada vez que realizamos algo y preguntemos: ¿esto ofenderá al Eterno?

¡Shabát Shalom!

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