Algunas acciones prácticas de Santidad

Por Shamir Mejía

Según el diccionario, «Santo» es el que está dedicado o consagrado a Di-s o a la religión. «Vida santa».
Otra definición dice: Es de Di-s o la religión o relacionado con ello.
Estas definiciones no nos dan mucha información.

Según Wikipedia, que es la que amplía ese panorama, «Santo» es una persona reconocida por una tradición religiosa como digna de veneración.
Los santos son hombres o mujeres destacados en las diversas tradiciones religiosas por sus atribuidas relaciones especiales con las divinidades o por una particular elevación ética, este segundo sentido se preserva en tradiciones espirituales no necesariamente teístas.
La influencia de un Santo supera el ámbito de su religión cuando la aceptación de su moralidad adquiere componentes universales: por ejemplo, es el caso de Teresa de Calcuta o Gandhi, y, en general, al menos hasta cierto punto, de todos los fundadores de las grandes religiones
.

En muchas tradiciones religiosas teístas son los intercesores ante Di-s, y protectores de algún lugar o grupo de personas en específico, así como su veneración o culto.

En la tradición cristiana, se trata de personas destacadas por sus virtudes y son como modelos capaces de mostrar a los demás un camino ejemplar de perfección. Como, de acuerdo con la Biblia, Di-s es amor, la principal virtud de los Santos es, consecuentemente, su capacidad para amar a Di-s y los demás seres humanos. La religión cristiana considera además que toda la humanidad esta llamada a ser santa y a seguir a los santos, que representa el ejemplo de creencia y seguimiento de Di-s, cuya vida puede resumirse en un solo concepto: El amor al ser supremo.
Cabe decir que, el cristianismo protestante, rechaza la noción de Santo y el culto dedicado.

En la iglesia católica, el reconocimiento de un «Santo» se produce después de un proceso judicial llamado canonización. Actualmente, solo el jefe del vaticano, a quien se le llama protocolariamente «su santidad», puede determinar la santidad de fieles católicos.

Podríamos seguir haciendo comentarios con relación a la palabra «Santo», que es un tema muy amplio, pero, mejor veamos lo que la Torah puede enseñarnos, de forma particular, esta perashah llamada Kedoshim.

Para referirnos en hebreo a algo o alguien Santo, se utilizaría el vocablo hebreo Kadosh. Y hacemos otra aclaración, este vocablo no tiene nada que ver con las definiciones anteriores que vimos.

El Eterno nos dice: Vaikra (Levítico) 19:1 HaShem le hablo a Mosheh, diciendo: Transmítele a toda la comunidad israelita lo siguiente. Diles: sean santos, pues Yo, HaShem, Elokim de ustedes Soy Santo.

Palabras difíciles de comprender, según nos ha enseñado Rab Mijael Ávila, ya que, si quisiéramos enseñar el significado de la palabra Santo o Kadosh, es similar a querer explicarle a un ciego cómo es el color rojo. Por lo que, solo podemos quedarnos con esta breve definición.
Santo: Es un atributo propio del Eterno, y solo Él define qué o quién es Santo.

Bajo esa premisa, y considerando el verso anterior de Vaikra, HaShem nos insta a ser Santos, por lo que es necesario entender que la Santidad es para practicarse. ¿Y cómo se practica? Buena pregunta.
La Torat Emet, pág. 314, nos da una ligera pauta: «Uno debe mantenerse santo; uno debe ejercer su influencia positiva sobre el entorno mas que dejarse influenciar por este». Muy buena pauta.

Puesto que la Santidad debe practicarse, esta perashah Kedoshim nos da una buena lista de acciones prácticas, para poder ser Santos delante de HaShem.
– Respete cada uno a su padre y a su madre.
– Cumplan mis Shabat
– No vayan tras los ídolos ni se hagan dioses de metal fundido
– No roben
– No nieguen falsamente ni mientan unos a otros
– No juren en falso por mi nombre
– No robes el pago de un trabajador
– No maldigas al sordo
– No pongas obstáculo delante del ciego
– Teme reverencialmente a Elokim
– No perviertas la justicia
– No andes con chismes en tu pueblo
– No permanezcas inactivo mientras la vida de tu prójimo está en peligro.
– No odies a tu hermano.
– Reprende a tu prójimo y no cargues una falta por él.
– No te vengues ni guardes rencor contra la gente de tu pueblo
– No cruces tus animales con otra especie.
– No siembres tu campo con semillas de diferentes especies.
– No coman sobre la sangre
– No practiquen la adivinación.
– No presagien tiempos auspiciosos.
– No se corten el pelo a los costados de sus cabezas.
– No te afeites los bordes de tu barba.
– No se hagan raspones en el cuerpo por un muerto.
– No se hagan tatuajes.
– No contamines a tu hija prostituyéndola
– Cuiden mi Shabat y reverencien mi santuario.
– No acudan a los médiums ni a los oráculos.
– Levántate ante un hombre canoso y honra al anciano.
– Teme reverencialmente a Elokim.
– No perviertan la rectitud.
– No adulteren las medidas.
– No entregar sus hijos a Molej.
– No maldecir a su padre y a su madre.
– No practicar la inmoralidad sexual
– Distinguir los animales puros de los impuros y las aves puras de las impuras.

Este pequeño listado, nos da una orientación de como llevar a cabo la Torah de una manera pragmática. Por lo que, podemos ser Santos delante de HaShem, no solo en un ámbito religioso, sino en cualquier lugar donde nos desenvolvamos.

Shalom ubrajah!

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