Por Iojanan ben Abraham
Comenzamos a estudiar el segundo libro de la Torah que comienza diciendo
Shemot [Exo] 1:1 Estos son los nombres de los hijos de Israel que vienen a Egipto con Yaakov los hombres con sus familias vinieron.
Veeleh Shemot bene Israel habaim Mitzraimah et Yaakov ish ubeto bau.
El nombre hebreo del libro, así como de la perashah, se deben a las primeras letras con las que comienza [Shemot – Nombres]. Los textos masoréticos del siglo VI al X así lo identificaron. Sin embargo, es común escuchar el término «Éxodo» para identificar al mismo libro, esto se da en la traducción griega del Tanaj, entre los años 280 – 100 a.e.c., realizada por los 72 Sabios judíos y enviada por el Kohen Gadol Elazar. Esta antigua traducción griega [Septuaginta o Targúm Shivim], identifica al libro con base al contexto, ya que el tema principal es la salida del pueblo Israel de Egipto; de ahí el término «Exodus – Salida».
No es incorrecto llamar al libro Exodus o Éxodo, solo se hace referencia a los escritos griego. Algo importante al leer esta traducción, es que se trata de un Targúm, es decir, traducción no totalmente literal del Tanaj.
Algo importante a considerar, es que la traducción masoreta del Tanaj, no se hace de manera literal a los idiomas fuera del hebreo. El primer pasuk de esta perashah es ejemplo claro de ello. Normalmente leemos: «Estos son los nombres de los hijos de Israel que llegaron a Egipto», se traduce de tal manera que el lector comprenda el sentido de la oración, pero está lejos de ser correcta, ya que la palabra ahí es «Habaim», donde «Ha» es un prefijo, «Ba» es el verbo [venir] en presente, e «Im» término plural del masculino. Entonces, «Vienen» sería la traducción más correcta. Si el verbo estuviera en pasado [Bau], «Vinieron» serían una de las posibles palabras en el verso.
Es complicado entender el porqué de las palabras «Vienen a Egipto». Se supone que leemos un libro que relata una historia, por lo tanto, debería ser en pasado, algo ya ocurrido. Los que leemos debemos verlo desde fuera, ser ajenos a la literatura. Sobre este punto, debemos comprender que la forma escrita de la Torah, trae como objetivo darnos un mensaje para interiorizar.
El escritor quiere invitarnos a ver lo escrito, como algo que está ocurriendo en el presente, como algo que vamos a vivir junto con los personajes de dicha historia.
«Los hijos de Israel vienen a Egipto», es decir, vienen hacia nosotros, como si estuviéramos en Egipto; todos juntos vamos a multiplicarnos y sufrir la esclavitud.
¿Qué significa Egipto? Viene de la raíz Netzer – Límite [un lugar de limitaciones], también se puede ver como un lugar donde podemos descender como personas.
Bereshit [Gen] 12:10 Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra.
¿Qué sentido tiene decir: Descendió Abram?
Físicamente, sobre el nivel del mar, Egipto se encuentra en una altitud mayor a Israel, lo lógico sería decir: Subió Abram a Egipto. De aquí podemos entender que Abraham abinu descendió en su forma espiritual, al ir a Egipto.
Así como los hijos de Israel estuvieron limitados en Egipto, también nosotros lo estamos en el mundo donde vivimos. Entregamos nuestro tiempo y mejores ideas para las redes sociales, videojuegos y otras tecnologías. En muchos casos, esto nos impide ser libres. Lo peor es que nos sentimos cómodos en nuestro Egipto.
Para nosotros [los que se identifican conmigo], quienes hemos tomado el camino de la Torah, es bueno hacer un pequeño alto y pensar en cuántas horas estoy en mis redes sociales o haciendo algo no productivo con mi vida. Ello, debo contrastarlo con las horas que estudio y hago Torah. La práctica de la libertad es hacer Torah [el estudio: ¡Libertad, Libertad y Libertad! en la página de Bethaderej.com, ayuda a comprender más].
Ahora bien, sentirse cómodo en Egipto no es algo nuevo, así lo estuvieron nuestros ancestros en un principio hasta que sintieron la opresión. Si nos sentamos para acomodarnos en nuestro Egipto, tarde o temprano sentiremos la opresión tras mucho tiempo perdido, tiempo que no vuelve. Por lo tanto, la invitación del escritor en Shemot, para acompañar a los hijos de Israel en Egipto, bien puede servirnos para darnos cuenta de cómo salieron de ese lugar, y así aplicarlo a nuestra vida.
En el caso de Israel, vieron la aflicción y sus limitaciones en esa tierra, cuando fueron duramente oprimidos por el Faraón y sus capataces. Cuando despertaron [identificaron qué los limitaba], clamaron a HaShem.
Contempla a tu alrededor y observa qué te esclaviza. Si sientes que el sistema está en tu contra o es más fuerte que tú, clama como los hijos de Israel.
Shemot [Exo] 3:7 Dijo luego HaShem: Bien he visto la aflicción de Mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias.
Iyob [Job] 34:28 Haciendo venir delante de Él el clamor del pobre, y que oiga el clamor de los necesitados.
Una vez que dejes de ser esclavo, sirve a HaShem. Como Él mismo dijo al sistema opresor: “Deja ir a Mi pueblo para que me sirva”. Una vez libres, busquemos hacer de la obra de HaShem.
Ezra [Ezr] 3:8 … y todos los que vienen [Habaim] de la cautividad a Jerusalén; y pusieron a los levitas de veinte años arriba para que activasen la obra de la casa de HaShem.
Seamos parte del ejercito del Santo Bendito Es.
Bemidbar [Num] 31:21 Y el Kohen Eleazar dijo a los hombres de guerra que vienen [Habaim] de la guerra.
Veamos el verso anterior, como una victoria que tendremos contra nuestros enemigos. «Venimos de la guerra» contra nuestros enemigos [una guerra ganada].
Conclusión
Lee la historia de Shemot como si tú bajaras junto con los hijos de Israel a Egipto y contempla el poderío de El Shadai.
No esperes que alguien con látigo y gritos te dé órdenes, o te castigue para despertar.
Usa las redes sociales y toda forma de tecnología para tu beneficio. Nunca seas su esclavo. Ser esclavo va en contra del objetivo de HaShem al sacarte de esa tierra. ¡Sube de Egipto!
Bereshit [Gen] 13:1 Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot.
Shabat shalom!