¿Cuál es el Gran mandamiento?

En el capítulo 24 de Shemot, se relatan las instrucciones que Mosheh rabénu debía seguir para subir al Monte. Los Sabios, comentan que este episodio sucede antes de los Aseret hadibrot [ Diez declaraciones, o como algunos los llaman, Diez mandamientos], hecho que se lee en la perashah de la semana pasada, Itro.
En esta sección, encontramos escrito: «Entonces HaShem dijo a Mosheh: Sube a Mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarlos» [Shemot (Éx) 24:12].

Nuestros Sabios llaman a este evento «Matan Torah / Entrega de la Torah», ¿por qué?
De forma general, lo que conocemos como Torah, son los primeros cinco libros de las Escrituras:
1- Bereshit / Génesis
2- Shemot / Éxodo
3- Vaicra / Levítico
4- Bamidbar / Números
5- Debarim / Deuteronomio
Cabe aclarar que, los nombres al español, son como se le conocen popularmente, no su traducción del hebreo.

Entonces, ¿toda la Torah se entregó en este punto?
Siendo puristas, la respuesta es: No, pues aún faltaba mucho para culminar el viaje. Pero, en cierto sentido, podríamos decir que sí, la Torah se entregó en este punto, ¿por qué?

Para responder, vayamos al Brit jadashah [Pacto renovado] y consideremos las palabras de Rab Yehoshua.
Matitiahu [Mt] 22:35-40 Entonces uno de ellos, que era intérprete de la ley [Torah], preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley [Torah]? Iehoshua’ le dijo: Amarás al Señor tu Elokim con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos pende toda la ley [Torah] y los profetas [Nebim].

Consideremos también, cómo se relata en el libro de Marcos, pues nos añade y complementa con el Shema Israel.
Marcos 12:28-31 Y uno de los escribas que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, vino y le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Y Iehoshua’ le respondió: El primer mandamiento de todos es: Escucha, oh Israel, el Señor nuestro Elokim, el Señor Uno Es. Y amarás al Señor tu Elokim con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante a Este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

Estas palabras son interesantes, y nos ayudan a entender el porqué, en cierto sentido, toda la Torah se entregó a Mosheh rabénu en el Monte Sinai.

Repitamos el verso inicial.
Shemot [Éx] 24:12 Entonces HaShem dijo a Mosheh: Sube a Mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarlos.
En las Tablas de piedra Se escribieron:
1. Ley / Torah
2. Mandamientos / Mitzvot.
Con esto, hablemos un poco de la Torah y su generalidad.

La palabra Torah, comúnmente es traducida como «Ley». No obstante, dado que su raíz hebrea es Yarah, una traducción más adecuada es «Instrucción».
Entonces, todo lo que está en la Torah, son instrucciones para saber conducirse ante HaShem.
Un Sabio de nuestro pueblo, conocido como Maimónides [z’l], hizo una lista en la que recopiló 613 mandamientos, de los cuales, 248 son activos [qué hacer] y 365 restrictivos [qué no hacer].

Todos los mandamientos que podemos encontrar en la Torah, de cierto modo, se pueden resumir en los ‘Aseret hadibrot [10 declaraciones/mandamientos], los cuales, en esencia son:
1. Reconocer a HaShem
2. No idolatría
3. No tomar Su Nombre en vano
4. Shabat
5. Honra a los padres
6. No asesinar
7. No adulterio
8. No secuestrar
9. No falso testimonio
10. No codiciar

Estas 10 declaraciones, podemos dividirlas en dos grupos:
a) Los primeros cinco, refieren una relación entre HaShem y el hombre.
Reconocer a HaShem
No idolatría
No tomar Su Nombre en vano
Shabat
Honra a los padres

b) Los cinco restantes, hablan de una relación entre el hombre y su prójimo.
No asesinar
No adulterio
No secuestrar
No falso testimonio
No codiciar

Con esa idea, la Torah y su esencia queda entendible y pragmática. Utilizando las palabras del Maran haMashiaj, la Torah se resume en:
a) Reconocer y amar a HaShem
b) Amar al prójimo

En su respuesta al Gran mandamiento, Rab Yehoshua complementa la idea. Bien pudo mencionar solo a HaShem, pero sabía que, para amarlo a Él, uno debe amar también a su prójimo.
Yojanan alef [1 Jn] 4:21 Si alguno dice: Yo amo a Elokim, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Elokim a quien no ha visto. Y este mandamiento tenemos de Él: que el que ama a Elokim, ame también a su hermano.

Esto se puede ver como un ciclo que gira en torno a la Torah. Si amo a HaShem y a mi prójimo, eso me llevará a cumplir con las 10 declaraciones, y por ende, buscaré cumplir con todos los demás mandamientos.

En resumen, amar a HaShem y amar a mi prójimo, me llevarán al cumplimiento de la Torah. Pues, si digo que amo a HaShem, no deben ser solo palabras, debo conocerlo, saber qué le gusta, de qué forma, en qué tiempo, etc.
Con mi prójimo, debo aprender lo necesario para tener una sana relación, donde haya respeto, tolerancia, solidaridad, etc. Todo ello se va formando en la medida que aprendo, conozco y practico.

Jazak ubaruj!

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