Esta porción es un escenario que muestra como lo suave y lo torrencial se entrelazan en el tiempo, como ingrediente de la vida misma.
Los tintes claros y obscuros se muestran. Lo celestial y lo contrario son claros renglones que dejan ver caminos largos y cortos.
Es una porción llena de fuertes luces hacia el futuro. Con testigos inmensos y poderosos, que por su capacidad, tienen cada hecho de la humanidad registrado detalle a detalle.
Los sonidos intensos del volar de un águila que dibuja la majestad, poderío y sustento.
La incredulidad fácilmente debiera de estrellarse en estos párrafos. El poderío dibujado en un guerrero lleno de enojo, bien armado con flechas y espada, debiera de levantar un temor inmenso. Nada detiene su paso. Su labor atemoriza a la vida.
Toda su presencia se halla de lo más grande a lo más pequeño. Él ocupa toda existencia. Se entiende que todo le obedece.
Devarim/Deuteronomio 32:2 Goteará como la lluvia mi doctrina; destilará como el rocío mi dicho; como la llovizna sobre la grama, y como las gotas sobre la hierba.
En parte, este pasuk da a entender que el roció está relacionado con “el dicho”, aquello que salió de la boca del Eterno.
Algunas traducciones ocupan la expresión “palabra”; como en el siguiente pasuk:
Tehilim/Salmos 119:140 Sumamente pura es Tu palabra, Y la ama Tu siervo.
La palabra o el dicho, tiene una tendencia apagada con acontecimientos profundos e íntimos. Una relación entre el ser humano y el Eterno existe de manera muy especial. Llega a sentirse como un momento profundamente espiritual envuelto en lo material. Permite tener esa amalgama que llena a quien vive esa experiencia.
Cuando un siervo del Eterno entiende el proceso del rocío, deberá tener cierta tendencia a expresar de manera profunda su significado. Un ejemplo:
Yob/Job 38:28 ¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío?
Es impresionante como suenan estas preguntas en la mente. Permiten ver de manera clara que estos acontecimientos atmosféricos, están llenos de poder y beneficios. El resplandor del Creador está inyectado en ellos.
La ciencia, hoy lo denomina: “un fenómeno físico meteorológico”. La humedad del aire se condesa en forma de gotas. Esto sucede por un cambio de temperatura brusca o el contacto con superficies frías.
Quizá por ese juego de temperaturas se ha relacionado al roció con el destilar.
Antes de verlo, el roció está suspendido en un balance perfecto. La presión hace que la fase liquida y gaseosa coexistan. Están ahí “volando”.
Bereshit/Génesis 27:39 Entonces Itzjac su padre habló y dijo: He aquí será tu habitación en grosuras de la tierra, y del rocío de los cielos de arriba.
Este pasuk ayuda a entender que sí está “volando”, se está trasladando.
Es increíble como la ciencia demuestra que un cambio brusco de temperatura haría visible al roció. ¿Cómo viaja sin ser interrumpido hasta llegar a la hierba?
Lo que protege a esa mezcla que antecede al roció es el aire. Lo envuelve hasta llegar al suelo. Ahí, el cambio de temperatura en la noche o madrugada, otorga la condición ideal para que esa mezcla se vuelva rocío.
¿Tú que piensas?
La presencia del rocío habla de la bondad perfecta. Suficiente para mantener todo ser vivo. Es como un regalo. Algo que fue escogido meticulosamente para ser otorgado.
Devarim/Deuteronomio 33:13 Y a Yosef dijo: Bendita del Eterno su tierra, Por los regalos de los cielos, por el rocío, y por el abismo que abajo yace.
¿Recuerdas que en los principios de la creación no llovía? La tierra era alimentada con un vapor.
El roció por si solo garantiza un beneficio increíble. No en balde los sistemas de riego más famosos y productivos, son por goteo. El cual nuestro pueblo domina.
Devarim/Deuteronomio 33:28 E Israel, fuente de Ya’acov, habitará confiado solo en tierra de grano y de vino: también sus cielos destilarán rocío.
Este hermoso pasuk enseña de manera sencilla que el roció viene de los cielos. Tiene un proceso lento y perfecto. Tiene el mismo valor que se le da al grano y al vino. Da un panorama de confianza.
El rocío son los dichos del Eterno. Permiten equilibrio en el aspecto terrenal. Se debe entender que a través de un proceso, semejante al destilado (lento y con momentos íntimos de temperatura. Momentos sublimes que tu cuerpo y mente pueden experimentar), se vive más allá de lo razonable. Se busca la comunión entre lo visible e invisible. Es buscar al Amado de tu alma en este plano.
Shir hashirim/Cantares 5:2 Yo dormía, pero mi corazón velaba: La voz de mi amado que llamaba: Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía; porque mi cabeza está llena de rocío, mis cabellos de las gotas de la noche.
El roció es renovar la vida física. Llenar los sentidos con el toque de los cielos. Se renuevan todos los días tus ganas y fuerza de vivir. Dejas el cansancio y sonríes por encima de él. Confías hasta el último momento de tu vida en este mundo y te renuevas.
Yob/Job 29:19,20 Mi raíz estaba abierta junto a las aguas, y en mis ramas permanecía el rocío. Mi honra se renovaba en mí, y mi arco se corroboraba en mi mano.
Shabat shalom!