21-Narrar la >historia de la salida de Egipto, la noche del seder.
(9ª Mitzvá Positiva.)
Shemot-Éxodo 13:8 Y contarás en aquel día á tu hijo, diciendo: Esto se hace esto con motivo de lo que El Eterno hizo conmigo cuando me sacó de Egipto.
Esta mitzvá nos enseña la importancia de conocer y relatar a las nuevas generaciones nuestro origen. El hecho de transmitir nuestra historia nos otorga al menos dos beneficios:
1- No cometer los mismos errores del pasado.
2-No perder identidad
¿Qué pasaría si de pronto un hombre citadino decidiera dejar su estilo de vida para dedicarse a cultivar un campo y a criar animales en una granja? Sin duda le sería sumamente difícil efectuar labores que nunca realizó antes, en cambio ¿Qué pasa cuando un joven campesino es enseñado por su padre al respecto de la crianza de animales y a la labranza de la tierra? A la postre este será tan bueno como su progenitor y será conocedor de las cuestiones agrarias como ganaderas. Semejante a esto, el judío debe siempre ser instruido en su historia. No importando cuantas veces estudie los mismos textos, siempre aprenderá cosas nuevas.
Para cumplir con esta mitzvá, Es tradición que en la noche de Pesáj se de lectura a la hagadá-relato, en el cual se trae a memoria las penas, milagros y proezas que se efectuaron durante la salida de Egipto, en esto la participación de los menores es importante. Es por medio de canciones como el “¿má nishtaná?-¿por qué es diferente? O también conocida como las “’arbá kushiót-cuatro preguntas” que se pretende interesar a los niños a conocer la historia de nuestro pueblo Israel.
Para Hatzlajá de Rivka Bat Esther.
22-Redimir al asno primogénito reemplazándolo por un cordero que deberá ser entregado al kohén-sacerdote.
(10ª Mitzvá Positiva.)
Shemot-Éxodo 13:13a Más todo primogénito de asno redimirás con un cordero;
Esta mitzvá nos enseña, entre muchas otras cosas, a que todo lo creado:
1-Le pertenece al Eterno.
2-Ocupa un papel importante y útil en este mundo (aun los asnos).
Si bien, un asno al ser considerado un animal no kasher como para ser sacrificado sobre el mizbeaj-altar, este aun debe redimirse por medio de reemplazarlo por un cordero.
Lo que bien comienza bueno es.
Lamentablemente hay quien osa decir “el fin justifica los medios” pero ¿Qué hay del inicio? Imaginemos un comerciante que pretende que su negocio sea prospero con un capital procedente de un robo ¿será que un negocio podrá prosperar con capital mal habido?
Imaginemos una vez más. Una relación amistosa en la que existen mentiras desde el inicio ¿Qué pasará al momento en el que sea descubierto el mentiroso? Entonces ¿será cierto que el fin justifica los medios?
Esta mitzvá detrás de sí mantiene un principio universal casi olvidado, este es el que “todo has sido creado para servir al Eterno, de aquí que no debemos olvidar las recomendaciones de la halajá que dicen a partir del verso de Yeshayahu- Isaías 43:7 que todo lo que hagamos y tengamos debe ser para servir al Santo Bendito Es, por ejemplo: si un hombre come, bebe, y duerme, este debe considerar que es para tener fuerzas y así disponerse al servicio de divino. Y si alguien tiene un vehículo será para disponerse a ser puntual para ir a cumplir una mitzvá ¿y por qué no? Para ponerlo también al servicio de la comunidad en caso de ser necesario.
Para Hatzlajá de Shimeón Ben Avraham
23-Desnucar al asno primogénito si este no fue redimido
(11ª Mitzvá Positiva.)
Shemot-Éxodo 13:13b y si no lo redimieres, le degollarás: asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos.
Para entender esta mitzvá, atenderemos a un principio enseñado por la halajá el cual dice que todo fue puesto a disposición del hombre, sin embargo no podemos disfrutar de nada sin antes bendecir al creador por ello. De aquí es que entonces se desprende la práctica ancestral de decir berajot-bendiciones previo a disfrutar de los alimentos así como demás disfrutes. Bendecir al Eterno por todo aquello que hemos de disfrutar se ha vuelto una obligación para el judío ¿Por qué? Imaginemos de nueva cuenta: – en el piso de una casa se encuentra un billete tirado, uno de los hijos lo encuentra y sin investigar si le pertenece a alguien más lo toma para sí y lo gasta en lo que más le place, él no pensó si alguien de su casa lo ganó con el esfuerzo de un día o mas de trabajo, tampoco pensó si este dinero estaba destinado a la compra de víveres, medicinas o alguna deuda apremiante. Solamente dispuso del dinero y ya. ¿Es esta una actitud justa? Es obvio que no, y aun en el caso de investigar y no encontrar al posible dueño de ese dinero, por cuanto el lugar en el que lo encontró es dentro de la casa, debería ser devuelto al padre de familia.
En el oriente existe la buena costumbre de considerar que “si algo no es mío, entonces es de alguien más” suena lógico si es que se encuentra a ese “alguien más” pero si no entonces podríamos agregar “ si no es de alguien más, entonces es del Eterno” y al ser del Dueño del universo, entonces nos vemos en la obligación de solicitar su autorización para disponer de ello.
Para refuá shelemá de Hanná Rivká bat Sará
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