El Pacto que fue y es

Kohelet / Eclesiastés 1:9 Lo que fue, eso será, y lo que se hizo, eso se hará; no hay nada nuevo bajo el sol.

La intención de comenzar con este verso, es tener claro que todo fue establecido por HaShem, y eso mismo se puede vivir en nuestros tiempos; lo que falta es que nosotros cumplamos con nuestra parte.
¿Por qué decimos esto? En esta perashah Vaetjanan, se nos dan las indicaciones para poder tener una buena vida delante de HaShem, habitando la tierra prometida.
Deuteronomio / Deuteronomio 4:1-6 1 Ahora pues, oh Israel, escucha los estatutos y los juicios que yo les enseño para que los ejecuten, a fin de que vivan y entren a tomar posesión de la tierra que HaShem, el Elohim de sus padres, es da. 2 No añadirán nada a la palabra que yo les mando, ni quitarán nada de ella, para que guarden los mandamientos de HaShem su Elohim que yo les mando. 3 Sus ojos han visto lo que hizo HaShem en el caso de Baal Peor, pues a todo hombre que siguió a Baal Peor, HaShem tu Elohim lo destruyó de en medio de ti. 4 Mas ustedes, que permanecieron fieles a HaShem su Elohim, todos están vivos hoy.

Bien podríamos tomar estas palabras de manera literal, y decir que solo aplican para la tierra prometida. Sin embargo, HaShem nos habla de tener una vida conforme a lo que Él nos manda, para así poder entrar.
Es en el versículo uno, donde encontramos dos palabras claras y sencillas: Estatutos y juicios, los cuales son parte importante del convenio que HaShem hace para que los cumplamos, luego entonces, Él cumplirá su parte.
Entonces, estamos hablando de un Pacto que HaShem hace con nosotros. De manera sencilla, ¿qué podemos entender por un Pacto? Y al no buscar profundizar, usaremos la definición del diccionario.
Pacto: Es acuerdo entre dos o varias partes.
Convenio o concierto entre dos o varias personas o entidades. Tratado.
Ejemplo. Mi hermano y yo hicimos un pacto para prestarnos nuestros juguetes.

Entonces, usamos esta definición, con el único propósito de ayudarnos a entender que, cuando se realiza un Pacto, ambas partes se verán comprometidas con algo. Esto se ve reflejado en la Torah. Como en todo contrato establecido, como el que HaShem hace con nosotros, existen reglas o condiciones, entre las cuales fue dicho: No le quites, ni le agregues a la palabra que les ordeno que cumplan. No solo ello, Mosheh rabenu nos insta a no olvidarnos de ese Pacto, y cambiar a HaShem por un ídolo cualquiera.
Debarim / Deuteronomio 4:23 Guárdense, pues, no sea que olviden el Pacto que HaShem su Elohim hizo con ustedes, y se hagan imagen tallada en forma de cualquier cosa que HaShem tu Elohim te ha prohibido.
Esforcémonos en recibir los beneficios que HaShem promete, al tomar posesión de la buena tierra, que juró desde la antigüedad a nuestros ancestros. Sabiendo que, ese esfuerzo, conlleva una responsabilidad de nuestra parte.

Retomando la lectura de la Perashah, leamos Debarim / Deuteronomio 4:26-27 Pongo hoy por testigo contra ustedes al cielo y a la tierra, que pronto serán totalmente exterminados de la tierra donde van a pasar el Yardén para poseerla. No vivirán por mucho tiempo en ella, sino que serán totalmente destruidos. 27 Y HaShem los dispersará entre los pueblos, y quedarán pocos en número entre las naciones adonde HaShem los llevará.
Esto es una de las consecuencias de olvidar del Pacto con HaShem, lo cual ocurrió en nuestra historia, pues nos encontramos viviendo esa diáspora.

Teniendo presente que Mosheh rabenu dedicó el tiempo suficiente, para enseñarnos los decretos, estatutos, leyes, etc., que HaShem le mandó, queda de nuestro lado el enseñarlos a nuestros hijos y nietos; de esta manera haremos nuestras todas las promesas escritas en el Pacto que HaShem hizo con nuestros ancestros en Joreb y con nosotros.

Hoy, como lo declaro Mosheh, esta debe ser nuestra confianza hasta el final, aferrémonos a las promesas escritas en la Torah, digámonos a nosotros mismos «esta instrucción es para mí y para mi decendencia».
Ya vimos que no solo eran palabras para cuando se vive en la tierra de Israel, aún en la dispersión aplican para nosotros. Para seguir complementando, leamos Debarim / Deuteronomio 4:29-32 Pero desde allí buscarás a HaShem tu Elohim, y lo hallarás si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. 30 En los postreros días, cuando estés angustiado y todas esas cosas te sobrevengan, volverás a HaShem tu Elohim y escucharás Su voz. 31 Pues HaShem tu Elohim es Elohim compasivo; no te abandonará, ni te destruirá, ni olvidará el Pacto que Él juró a tus padres. 32 Ciertamente, pregunta ahora acerca de los tiempos pasados que fueron antes de ti, desde el día en que Elohim creó al hombre sobre la tierra; inquiere desde un extremo de los cielos hasta el otro. ¿Se ha hecho cosa tan grande como esta, o se ha oído algo como esto?

La reflexión, de los versículos leídos y los comentarios escritos, es con el fin de identificar qué personaje desempeñamos u ocupamos en este Pacto.
Nuestras acciones positivas o negativas serán razones claras, corroborando con nuestro conocimiento, lo que hacemos, correcto o incorrecto. Como resultado, recibiremos las promesas o la corrección. También podremos reconocer, en lo individual, cómo nos comportamos delante de HaShem y de los hombres.

En conclusión, busquemos y preguntemos por esos tiempos pasados, no por mera nostalgia, sino para darnos cuenta de que es posible caminar delante de HaShem. Tomemos cada uno, lo que nos brinda un beneficio en nuestra vida espiritual y material y recobremos ánimo en ese Pacto.

Shalom ubrajah!

Deja una respuesta