Consagrar o Santificar al Eterno

La Perashah Bo tiene el significado de Ven y su valor numérico es 3; así como las últimas 3 plagas relatadas (langosta, oscuridad y muerte de los primogénitos).
Para esta charla, quiero que consideremos las palabras Consagrar o Santificar.
Para empezar, voy a leer el significado de la palabra Consagrar en el diccionario, solo para darnos una idea.
1. Ofrecer o dedicar una persona, un lugar o una cosa a una entidad sagrada mediante el rito adecuado.
2. Dedicar un esfuerzo o un sacrificio a un fin elevado.
3. Consagrar supone eficacia, ardor, abnegación por parte del sujeto, a la vez que un objeto elevado e importante. No sería propio consagrar muchas horas al tocador, al visiteo, etc. En cambio se consagra la vida al estudio, a la patria, a la santidad.

Es indispensable aclarar que Consagrar va más allá de solo dedicar algo. Este vocablo viene de la raíz hebrea Kadásh. Si bien, a lo largo de las Escrituras, suelen utilizar diversas traducciones, el día de hoy vamos a considerar la palabra Consagrar. Para ello, es importarte que tengamos una idea de lo que significa la palabra Santo, puesto que de ahí se desprende la acción de consagrar.

Recordemos que el vocablo Santo, como Rab Mijael lo enseña en sus conferencias, es una palabra difícil de estudiar y no fácil de llegar a una definición. No obstante, podemos entenderla como: “Un atributo propio del Eterno, y solo Él, puede determinar quién o qué cosa es santo”.
En esta perashah Bo, El Eterno hace santos, o consagra a los primogénitos. Decretó que estos le pertenecían.
Shemot – Éxo 13:2 “El Eterno consagró para Él a los primogénitos”.

Tomando este pasuk como base, me interesé en el vocablo Kadásh, que como veremos, es muy extenso.
Durante el estudio, me hacía algunas preguntas al respecto: ¿Qué puede consagrar El Eterno para Él? Definitivamente todo lo que quiera.
Hoy, recopilaremos y reflexionaremos en aquello que El Eterno ha consagrado para Él.

Volviendo al tema de los primogénitos, debemos aclarar que se refiere tanto a hombres como animales.
Bamidbar – Núm 8:17 “Porque Mío es todo primogénito de entre los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que Yo herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para Mí”.

Debarim – Deu 15:19 “Consagrarás a HaShem tu Elohím todo primogénito macho de tus vacas y de tus ovejas, no te servirás del primogénito de tus vacas, ni trasquilarás el primogénito de tus ovejas”.
¿Qué más podemos imaginar, cuya importancia le permite ser apartada para El Eterno y Su servicio? Veamos los siguientes pasukim.

• Santificar a todo el pueblo
Shemot – Éxo 19:10 “Y HaShem dijo a Mosheh: ve al pueblo y santifícalos hoy y mañana y laven sus vestidos”.
Podemos apreciar que el vocablo Kadásh tiene que ver con la limpieza. ¿Cómo nos presentaríamos delante del Eterno si en este momento nos llamará? No limpios, sino pulcros.
Yehoshua – Jos 3:5 “Y Yehoshua dijo al pueblo; santificaos, porqué HaShem hará mañana maravillas entre nosotros”.
Ante esa propuesta, estaríamos más que listos para servirle.

• Santificar a los Sacerdotes
Shemot – Éxo 19:22 “Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a HaShem, para que HaShem no haga en ellos estrago”.
Sabemos que, para presentarse delante del Eterno y servirle a ese nivel, los Kohanim debían seguir en extremo los mandatos del Eterno y cumplir con ciertas características y cualidades (físicas y espirituales, internas y externas).
Hoy por hoy, cuando nos alistamos para kabalat Shabat [recepción del Shabat] u otro Festival, nos presentamos con nuestras mejores ropas, la mejor comida y vajilla; cuidamos que todo esté limpio, ordenado, y así enseñamos a nuestros hijos.

Aun dentro de los Kohanim, había algunos que se consagraban o dedicaban para cosas más santas. Nos referimos al Kohen gadol y su descendencia.
Dibre haymim alef – 1ª Cr 23:13 “Los hijos de Amram: Aharón y Mosheh. Y Aharón fue apartado para ser dedicado a las cosas más santas, él y sus hijos para siempre, para que quemasen incienso delante de Hashem, y le ministrasen y bendijesen en su nombre para siempre.

• El Eterno también manda consagrar a ciertas personas que El ha elegido para su servicio
Shemot 28:3 “Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote.

• Una persona que El Eterno ha elegido para su servicio también es ungida y consagrada para servirle
Shemot 28:41 “Y con ellos vestirás a Aarón tu hermano, y a sus hijos con él, y los ungirás y los consagrarás y santificarás para que sean mis sacerdotes.

• Consagradas para poder resguardar y transportar ciertos objetos
Shemuel alef – 1ª Samuel 7:1 “Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de HaShem, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de HaShem”.

Dibre hayamim alef – 1ª Cr 15:12 “Y les dijo: ustedes que son los principales padres de las familias de los Levitas, santifíquense ustedes y sus hermanos, y pasen el arca de HaShem Elohim de Israel al lugar que le he preparado”.

• Consagrar el Altar y el Tabernáculo
Estos lugares eran indispensables para el Servicio Divino.
Shemot – Éxo 29:37 “Por siete días harás expiación por el altar, y lo santificarás, y será un altar santísimo: cualquier cosa que tocaré el altar, será santificada”.

Shemot – Éxo 29:44 “Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré así mismo a Aarón y a sus hijos para que sean mis sacerdotes”.

• Consagrar lugares
Shemot – Éxo 19:23 “Mosheh dijo a HaShem: el pueblo no podrá subir al Monte Sinaí, porque Tú nos has mandado diciendo: señala límites al Monte y santifícalo”.
En este caso, el lugar consagrado, no podía ser tocado por cualquier persona. Lo que El Eterno mandaba ser consagrado para algo específico, nadie podía ni tocarlo ni pisarlo. Se pusieron límites en el Monte, para separarlos de la Presencia Divina y que no se acercarán. Ellos ya sabían que no debían hacerlo, además tenían temor de morir.
Shemot 29:43 Allí me reuniré con los hijos de Israel y el lugar será santificado con mi gloria”.
En este pasuk, el lugar al que se refiere es a la Tienda de Reunión.

• Consagrar el Bet haMikdash
El lugar fijo, donde la Divina Presencia se manifestaría, también debía ser consagrado.
Melajim alef – 1ª Reyes 9:3 “Y le dijo HaShem: Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en Mi Presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner Mi Nombre en ella para siempre, y en ella estarán Mis ojos y Mi corazón todos los días”.

• Consagrar el día séptimo
Bereshit – Gén 2:3 “Y bendijo Elohím al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”.

¿Qué instrucciones tenemos sobre este día?
Shemot – Éxo 20:8 “Acuérdate del día de reposo para santificarlo”.

El Eterno nos dejó grandes bendiciones y consagró este tiempo llamado Shabat o Día de reposo. Guardar este día, también es señal de la consagración que, como pueblo, debemos tener.
Él es dueño de todo.
Shemot – Éxo 31:13 “Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo; en verdad vosotros guardareis Mis días de reposo; porque es señal entre Mí y vosotros por vuestras generaciones para que sepáis que Yo Soy HaShem que los santificó”.

• Consagrar el año 50 / Jubileo
Vaykra – Lev 25:10 “Y santificarás el año cincuenta y pregonaras libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año será de jubileo y volverá cada uno a su posesión, y cada cuál volverá a su familia”.
Cada 50 años, aquellas personas que, por necesidad, habían vendido sus bienes o sus personas como siervos, recuperaban sus cosas y/o quedaban en libertad.

• Ofrendas consagradas
Shemot – Éxo 28:38 “Y estará sobre la frente de Aharón, y llevará Aharón las faltas cometidas en todas las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas; sobre su frente estará continuamente, para que obtengan gracia delante de HaShem”.
Es valioso consagrar algo para HaShem, y como leímos, El Kohen gadol limpiaba de cualquier falta, aquello que consagráramos. Teníamos la garantía de que HaShem lo recibiría de forma grata. Algo positivo tendrá una consecuencia positiva o una bendición, en este caso, hallaríamos gracia delante de Él.

Shemot 29:27 “Y apartarás el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la ofrenda elevada, lo que fue mecido y lo que fue elevado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos”.
Específicamente, nos dice qué separar de la ofrenda. Siendo que los Kohanim eran nuestra conexión con HaShem, se les tenía que dar lo mejor. Físicamente, es como si HaShem también disfrutara.
Podemos encontrar en la Torah, diferentes formas y mandatos de consagrar todo lo que para El Eterno es valioso e importante, de lo cual nos haría sacar lo mejor de nosotros al pedírnoslo. En definitiva, todo lo que se hacía en cuanto las ofrendas y demás, conllevaba un gran esfuerzo por parte de todo el pueblo y de sus líderes.

Imaginemos como hacían el servicio de las ofrendas en ese tiempo: el esfuerzo físico, la preparación espiritual que tenían, el tiempo que se llevaban, terminarían cansados, exhaustos.
Hoy por hoy, nuestra vida ha sido muy suavizada por la tecnología, y ya no hacemos lo que se hacía en aquellos tiempos, los cuales, esperamos verlos pronto y en nuestros días.
Si bien, nos ha tocado vivir un tiempo que también tiene sus complicaciones, ¿diríamos que dedicamos al Eterno alguna fracción de lo que le dedicaban, tanto en esfuerzo o tiempo?

Con este análisis, me hacia la siguiente pregunta: ¿Nosotros, qué podemos consagrar para El Eterno? Y si esta palabra se nos hace algo distante, utilicemos las diferentes traducciones que le dan y cambiemos la pregunta: ¿Qué podríamos apartar, preparar, dedicar, prometer al Eterno, entregar algo limpio?
Con esta pregunta en mente y sus respuestas, veamos algunos otros pasukim sobre lo que podemos consagrar al Eterno.

• La plata y oro, como objetos valiosos eran consagrados al Eterno
Shemuel bet – 2ª Shmuel 8:11 “Los cuales el Rey David dedicó a HaShem, con la plata y el oro que había dedicado de todas las naciones que había sometido”.
¿Nosotros podremos entregar al Eterno plata y oro en este tiempo? ¿De qué forma?

• Los diezmos
Dibre hayamim bet – 2ª Cr 31:6 También los hijos de Israel y de Yehudah, que habitaban en las ciudades de Yehudah, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas; y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido a HaShem su Elohím, y los depositaron en montones.
¿Cuáles son los diezmos que hoy en día damos al Eterno?

¿Qué otras cosas podemos dedicarle al Eterno?
El servicio, tiempo para conocerle más. Viene a mi mente la historia de Janah. ¿Qué le ofreció al Eterno?
Cuando para la noche del Shabat preparamos las Jalot, encendemos las candelas, cocinamos, limpiamos. Cuando, los que tenemos hijos varones los traemos al Brit milah, o la presentación de una bebé delante del Eterno. Cuando estamos bajo una Jupa, cuando ayunamos. Cuando asistimos a las fiestas y decimos berajot por los alimentos y por el significado de todo lo que representa la celebración, lo que está escrito en la Torah, y todo eso lo dedicamos al Eterno, hacemos un esfuerzo por estar ahí. Nos presentamos limpios porque antes hicimos tevila, de esa y muchas formas consagramos al Eterno.

Todas esas cosas que consagramos al Eterno, debemos hacerlas con conciencia, con amor [ahava], con el corazón.
A veces, caemos en la monotonía, en hacerlo rápido, con prisas, con estrés, y lo digo por experiencia propia, antes de esta pandemia, recuerdo que cada viernes me levantaba ya estresada de todo lo que tenía que hacer. Los viernes es cuando más clases tengo y salgo tarde. Ya desde ahí, el tiempo era presión.
Pero ahora, comprendo y valoro. Hago las cosas con más calma y placer, no sólo porque estoy en casa. Aun así, tengo que trabajar y dar las clases, sin embargo, creo que esta gran lección de valorar todo lo que somos y tenemos gracias al Eterno, ha sido para todos y me doy cuenta que si en viernes tenemos más trabajo es porque El Eterno quiere que nos esforcemos más ese día.
Al final del día, cuando inicia Shabat, agradecerle porque todo está listo y salió de maravilla. Sentarse a la mesa, celebrar, cantar y bendecir, eso no tiene precio.

Para todo esto, que nosotros podemos dedicarle al Eterno y celebrar con Él, y que nos considere como parte importante que consagrar, también demandará ciertas acciones de nosotros.
Veamos en los siguientes pasukim cuáles son esas acciones.
Vaykra – Lev 20:8 “Y guardad Mis estatutos y ponedlos por obra, Yo HaShem que los santifico”.

Vaykra – Lev 22:9 “Guarden pues Mi ordenanza, para que no lleven pecado por ello, no sea que así mueran, cuando la profanen. Yo HaShem que los santificó”.

Dedicarle obediencia al Eterno y hacer lo correcto como el rey Ezequias.
Dibre hayamim bet – 2ª Cr 29:5 y 15 “Y les dijo: ¡Oidme Levitas! Santifíquense ahora y santifiquen la casa de HaShem el Elohim de nuestros padres y saquen del santuario la inmundicia”.
29:15 “Estos reunieron a sus hermanos y se santificaron, y entraron, conforme al mandamiento del Rey y a las palabras de HaShem, para limpiar la casa de HaShem”.

Nosotros podemos limpiar nuestra casa interna de lo que vemos, oímos, de las redes sociales, de la televisión, de lo que comemos, de tantas y tantas cosas que nos harían tener más tiempo para dedicarle al Eterno, y que nos haría bien cambiar, porque también es un hecho que para dedicarle al Eterno debemos guardarnos de las cosas que nos advierte que no debemos hacer, ya que como todo tendrá una consecuencia, veamos los siguientes pasukim sobre esas cosas que no debemos hacer.

• Comer solo lo que El Eterno nos manda y no contaminarnos
Vaykra – Lev 11:44 “Porqué Yo Soy HaShem vuestro Elohím; vosotros por tanto os santificareis y seréis santos porque Yo Soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra”.

Cuidar las leyes del Kashrut, conforme a lo que está escrito, es parte importante de guardarnos para poder ser dignos de dedicarle algo al Eterno, así como se nos ha instruido en Bet Haderej.

• Guardarnos de adivinos y encantadores
Vaykra – Lev 20:6-8 “Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras ellos, yo pondré mi rostro contra tal persona y la cortare de entre su pueblo. Santifcaos pues, y sed santos porque Yo HaShem soy su Elohim. Y guardar mis estatutos y ponerlos por obra. Yo HaShem que los santifico”.

• Para un Kohen, abstenerse de ciertas cosas consagradas al Eterno y no profanar Su Nombre.
Vaykra – Lev 22:2 Di a Aharon y a sus hijos que se abstengan de las cosas santas que los hijos de Israel me han dedicado, y no profanen Mi Santo Nombre, Yo HaShem.

Como conclusión, para dedicar o consagrar algo al Eterno es necesario hacerlo con amor, con conciencia de lo que hacemos y entregarlo de corazón. No caer en la monotonía de hacerlo porque tengo que hacerlo, y peor aún sería dejar de hacerlo.
Es necesario profundizar en las cosas que agradan al Eterno. Hay que preguntarse cuál es la finalidad de hacerlo, ¿para qué o por qué? Para tomar conciencia y hacerlo responsablemente, en estos pasukim hay algunas respuestas.

• Para temerle y amarle
Yeshaiah – Isa 8:13 “A HaShem de los ejércitos a Él santificar, sea Él nuestro temor y Él sea nuestro miedo”.

Yeshaiah – Isa 29:23 “Porqué verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán Mi Nombre; y santificarán al Santo de Yaakov, y temerán al Elohim de Israel”.

• El Eterno será santificado por todos y a los ojos de todos.
Yejezkel – Ezequiel 20:41 Como incienso agradable los aceptaré, cuando los haya sacado de entre los pueblos y los haya congregado de entre las tierras en que están esparcidos, y seré santificado en ustedes a los ojos de las naciones.

• Consagrarte con tu familia para El Eterno y las cosas santas
Dibre hayamim bet – 2a Cr 31:18 “Eran inscritos con todos sus niños, sus mujeres, sus hijos e hijas, toda la multitud porque con fidelidad se consagraban a las cosas santas”.

Con fidelidad, así también con ese mismo ánimo hagamos todo lo que representa dedicación al Eterno, nuestra vida misma; como también Shelomoh lo hizo.
Dibre hayamim bet – 2ª Cr 2:4-5 “He aquí yo tengo que edificar casa al Nombre de HaShem mi Elohim, para consagrársela, para quemar incienso aromático delante de Él, y para la colocación continua de los panes de la proposición, y para holocaustos a mañana y tarde, en los días de reposos, nuevas lunas y festividades de HaShem nuestro Elohim, lo cuál ha de ser perpetuo en Israel. Y la casa que tengo que edificar, ha de ser grande, porque el Elohim nuestro es Grande sobre todos los dioses”.

Shabat shalom!

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