Punto de reunión

Esta porción sigue describiendo cómo se utilizaron los materiales en la construcción del Santuario, lugar donde las condiciones e instrucciones no tuvieron un origen humano. Incluso, el arte y la invención le fue otorgado a algunos, para que se pudiera entender el proyecto.
Es ahí donde nacieron muchas de las esplendidas habilidades artesanales, que hoy disfrutamos.

En ocasiones, pareciera que nuestro existir no tuviera sosiego con lo que hemos alcanzado, tenemos la sensación que algo falta, que algo no está completo. Y no importa si tenemos mucho o poco.
Esa percepción suele mezclase con soledad, tristeza u otro sentimiento más claro, según las circunstancias que nos rodean.
Hoy, la Torah, me da la impresión racional de no poder comprender el diseño de los espacios. Necesito ver algo gráfico para ubicarme, y aun así no estoy conforme. Algo dentro de mí no está a gusto.
Gran parte los números y distancias que se exponen, me llenan de fatiga, de una ignorancia, que no puedo con ella.
¿No sé si a ustedes les pasa lo mismo?

Aunque ya he tenido la oportunidad de tocar este tema en varias ocasiones, y sorprenderme de lo aprendido, no tengo un acceso muy fácil a ello.

En la búsqueda de entender un poco más esta porción, me encontré con este pasuk:
Shemot/Éxodo 29:43 Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con Mi gloria.

Esta porción está hablando de “el Korban Tamid” (la ofrenda continua) y su desarrollo. Más allá de querer entender ese desarrollo, me quedó fijo la expresión “reuniré”.

La información del diccionario me dio un sentimiento especial. Eso dio pauta para seguir interesado.
Para entender esta palabra primero se hablará de la etimología de “Reunir”, que viene del latín “Reuniré”, que significa volver a ser uno. Se forma con los siguientes componentes léxicos:
Re – Prefijo. Hacia atrás, Repetición, Intensidad.
Unus – Uno.
Ire – Terminación para formar verbos.

La expresión “Volver a ser uno” me interesó, quedó flotando en la mente, que, al seguir ciertas instrucciones del Eterno, tu voluntad se ve favorecida con la comunicación, la cual involucra el “reunirse” con Él.

Sin embargo, ¿qué tratará de decirnos la Torah con la expresión “reunirse”?
Viene de la raíz hebrea “Yaad”, que tiene un panorama complejo y completo. Al observar los pasukim involucrados, me da la sensación que tiende a abarcar varios aspectos como la afinidad, compromiso, continuidad y la búsqueda.

Shemot/Éxodo 21:8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.
La expresión “la tomo”, es traducida de la raíz hebrea. Eso puso en mi mente, que esta expresión va más allá de un simple “reunirse”. Me da la sensación de “complemento”. Una afinidad que lleva a entendernos y aceptarnos, tiene consecuencia de compromiso.

Hoy, estamos esparcidos por los rincones del mundo, fragmentados con una sensación de soledad, pues no estamos donde debemos estar. Hay un sentimiento de búsqueda que no entendemos, como si fuera un “amor imposible”. Corremos tras de él y no lo alcanzamos. No importa si tenemos mucho para vivir cómodamente “algo nos falta”.

En aquel tiempo, el Mishkan estaba presente, y todo ese espacio era un momento de reunión que sucedió en nuestras vidas. La Divinidad, la gloria y poder nos acompañaban. El Creador nos visitó, dando a nuestras vidas una pausa de recuerdo, de análisis para suspirar, donde todo el pueblo se volvió uno y se juntó con el TodoPoderoso.

La siguiente frase nos instalará un programa para activar esta sensación:
“El dolor de la separación no es nada comparado con la alegría de reunirse de nuevo” –Charles Dickens–.

La expresión “reuniré”, está esparcida de manera especial por la Torah, como si hubiera varios espacios donde se reunía con el pueblo, donde mostraba Su amor y dedicación.

Shemot/Éxodo 25:22 Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre la cubierta, de entre los dos querubines que estarán sobre el arca del testimonio, todo lo que Yo te mandaré para los hijos de Israel.
“Declararé” es la traducción que dieron a Yaad.
Reunirse es un caso especial, de enseñanza, disciplina y orden. La administración del tiempo es una técnica favorable para propiciar continuidad. Es necesario juntarse para verse con claridad, necesitarse para darse cuenta que nos tenemos unos a otros. Tu fuerza sirve para atraer a quienes te ayudaran.
Adonde fueren, alguien llegara con tus alas para comprender, donde descubres que no eres solo uno, sino que somos todos uno. Veamos la frase siguiente:
“Reunirse en equipo es el principio, mantenerse en equipo es un progreso, trabajar en equipo asegura el éxito” –Henry Ford–.

Hay ocasiones en las que no encontramos algo que estabilice nuestras emociones, aun cuando el éxito nos acompañe, no es lo que buscamos; entra en nosotros un sentimiento de “búsqueda”. La pregunta sería: ¿Qué?

Amós 3:3 ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?
Yaad traducida como “Acuerdo”, nos regala la sensación de que nuestra búsqueda está inclinada hacia el encuentro de alguien, o algo que nos haga sentir el estar de acuerdo, que coincidimos en lo profundo y no en superficial. Lo superficial lo encuentra casi cualquiera, pero no tiene gran duración.

En esa reunión del Mishkan, nos regaló un método de trabajo continuo que nos mantiene en contacto.
Hoy por hoy, estamos en espera de una reunión, donde nos volveremos a encontrar, donde dejaremos de estar “solos”, y nos encontraremos con todos aquellos que conforman el Ejad que estuvo esparcido.

Conclusión

“Reunirse” significa un momento fuera de esta realidad cotidiana, con sus sabores. Reunirse está donde tú quieras escuchar Su voz, quizás como lo hizo el Kohen Hagadol en la obscuridad y en la soledad. Son momentos donde solo queda cerrar los ojos, no es necesario ver sino sentir, mecerte profundamente y hacer sonidos de melodías con el sentido de búsqueda, de encuentro.

Shabat shalom!

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