Por Iojanan ben Abraham
Teniendo como base la perashah Mishpatim [sentencias], quiero tocar el tema de la Aflicción.
Shemot [Éxo] 22:22 A ninguna viuda ni huérfano afligiréis.
Este verso se repite muchas veces a lo largo de la Torah [en hebreo se utilizan las expresiones “Aná” y “Oní”], siendo así, habría que prestarle atención. Entonces salta la pregunta, ¿qué podemos aprender de la Aflicción?
Hoy quiero darte una generalidad de lo que las Escrituras enseñan al respecto. Y quiero remitirme a eso, a las verdades plasmadas en ellas.
Ejemplos de aflicción
Cuando te imponen cargas pesadas o trabajo rudo.
Shemot [Éxo] 1:11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.
HaShem puede afligirte.
Tehilim [Sal] 88:7 Sobre mí reposa tu ira, y me has afligido con todas tus olas. Selah.
Estar bajo la mano [poder] de una persona, es una forma de aflicción.
Gén 16:9 Y le dijo el ángel de HaShem: Vuélvete a tu señora, y ponte afligida [Aná] bajo su mano.
Quitar el poder o autoridad de alguien.
1Re 11:39 Y yo afligiré a la descendencia de David a causa de esto, mas no para siempre.
Imponerse con fuerza o violencia sobre alguien. En este caso, querer forzar a una mujer para acostarse con ella.
2Sa 13:12 Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas violencia; porque no se debe hacer así en Israel. No hagas tal vileza.
El ayuno. Ya que no comes ni bebes agua, aunque tu cuerpo te lo pida constantemente.
Esd 8:21 Y publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para afligirnos delante de nuestro Elokim, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes.
Privar de la libertad: Ser atado o encarcelado.
Sal 105:18 Afligieron sus pies con grillos; en cárcel fue puesta su persona.
Podríamos decir entonces, que la aflicción se presenta cuando pasamos por momentos difíciles.
Resultados negativos
Si es HaShem quien te aflige, y no vuelves a ÉL, te destruirá por completo.
Nah 1:12 Así ha dicho HaShem: Aunque reposo tengan, y sean tantos, aun así serán talados, y él pasará. Bastante te he afligido; no te afligiré ya más. 13 Porque ahora quebraré su yugo de sobre ti, y romperé tus coyundas. 14 Mas acerca de ti mandará HaShem, que no quede ni memoria de tu nombre; de la casa de tu Elokim destruiré escultura y estatua de fundición; allí pondré tu sepulcro, porque fuiste vil.
Provoca enfermedad, no te deja ver claramente las cosas para tu proceder.
Tehilim [Sal] 88:9 Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; te he llamado, oh HaShem, cada día; He extendido a ti mis manos.
Se apodera de todo tu ser, tanto de día como de noche. Es tal la aflicción que ya no eres tú mismo, sino un producto que se puede desechar.
Job 30:16 Y ahora mi alma está derramada en mí; Días de aflicción se apoderan de mí. Job 30:17 La noche taladra mis huesos, Y los dolores que me roen no reposan. Job 30:18 La violencia deforma mi vestidura; me ciñe como el cuello de mi túnica. Job 30:19 El me derribó en el lodo, Y soy semejante al polvo y a la ceniza.
Resultados positivos
Si tenemos conciencia de la aflicción que viene de HaShem, entonces Le reconoceremos.
Deu 8:3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con man, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de HaShem vivirá el hombre.
En este caso, HaShem afligió con hambre al pueblo. Su objetivo era ayudarles a entender que de Él procede todo [lo material y lo inmaterial]. El Santo, Bendito Es; aflige a su pueblo para hacerle un bien.
Deu 8:16 Que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; 17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.
Ado-nay aflige para hacerte volver del pecado. Por lo que, en ese proceso, se puede alcanzar Teshuvah.
1Re 8:35 Si el cielo se cerrare y no lloviere, por haber ellos pecado contra Ti, y te rogaren [Palal] en este lugar y confesaren Tu Nombre, y se volvieren del pecado, cuando los afligieres.
Tras haber regresado a HaShem, se pueden obtener días de alegría, conforme a los días de aflicción.
Tehilim [Sal] 90:15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y los años en que vimos el mal.
En Su amor, el Eterno aflige a sus hijos descarriados. Esto provoca que guarden nuevamente Su palabra.
Tehilim [Sal] 119:67 Antes que fuera yo afligido, descarriado andaba; más ahora guardo tu palabra.
Es bueno ser afligido por el Eterno, y se pueden aprender los Jukim.
Tehilim [Sal] 119:71 Bueno me es haber sido afligido, para que aprenda tus estatutos [Jukim].
Todos podemos caer en esta condición. Lo importante es saber, como actuaremos ante ello. Hay dos opciones: 1) Hundirnos en ellas, y como ya leímos, esperar la destrucción, o 2) aprender y crecer.
Si me decido por la segunda opción, ¿qué hacer? Te recomiendo lo siguiente.
Tips para escapar de la aflicción
1. Reconocer que estás afligido y querer cambiar.
Iob [Job] 10:15 Si soy culpable, ¡ay de mí! Pero aun siendo justo, no levanto mi cabeza, pues estoy harto de ignominia y de ver mi aflicción.
2. Pedir misericordia al Eterno.
Tehilim [Sal] 9:13 Ten misericordia [Janan] de mí, oh Eterno. Mira la aflicción que me han causado los que me aborrecen; Tú, que me levantas de las puertas de la muerte.
3. Tener gran confianza en la misericordia del Altísimo, al grado de acompañarla con gozo y alegría. Estos elementos, sería difícil verlos en alguien afligido, pero son caminos claros de la Torah para salir de ello [Roéh Ioel].
Tehilim [Sal] 31:7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia, porque has visto mi aflicción. Has conocido mi alma en las angustias.
4. Aun estando en aflicción, no hay que olvidarse de la Torah, ello hará que HaShem vea nuestra condición.
Tehilim [Sal] Sal 119:153 Mira mi aflicción, y líbrame, porque de tu ley [Torah] no me he olvidado. 154 Defiende mi causa, y redímeme [Gaal]; Vivifícame [Jaiah] con tu palabra [Imrah].
Por ello son importantes el gozo y la alegría, aspectos intrínsecos al guardar Torah.
Tehilim [Sal] 119:92 Si tu ley no hubiese sido mi delicia, ya habría perecido yo en mi aflicción.
Si HaShem aflige, lo hace con emunah. Él confía en nosotros para que cambiemos.
Tehilim [Sal] 119:75 Conozco, oh HaShem, que tus juicios [MISHPATIM] son justos [TZÉDEQ], Y que conforme a tu fidelidad [EMUNAH] me afligiste. 76 Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo. 77 Vengan a mí tus misericordias, para que viva, Porque tu ley [TORAH] es mi delicia.
Importancia
Lo anterior cobra importancia, cuando nos damos cuenta de que es HaShem quien aflige, y no lo hace por cualquiera, sino con sus hijos.
Ten presente que, uno de los motivos, es para para ponerte a prueba, para saber lo que hay en tu corazón [regresarte al camino si no lo estás], si guardarás o no su Torah.
Devarim [Deu] 8:2 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído HaShem tu Elokim estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.
Conclusión
Analiza las características, consecuencias y ejemplos de la aflicción. Hoy por hoy, estamos expuestos a ella. Podríamos hacer un guiño, con las palabras que HaShem le da al patriarca Abraham.
Bereshit [Gén] 15:13 Entonces HaShem dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años.
Vivimos un exilio, en cierto sentido, el yugo o autoridad de otras naciones, pesa sobre nuestro cuello. Con algunos hay respetos, otros buscan lastimarnos, afligirnos. Pero a pesar de todo, tenemos la esperanza de que en tiempos postreros, HaShem nos redima y salve.
Sof 3:19 He aquí, en aquel tiempo yo apremiaré a todos tus opresores [los que te afligen]; y salvaré a la que cojea, y recogeré la descarriada; y os pondré por alabanza y por renombre en toda la tierra. 20 En aquel tiempo yo os traeré, en aquel tiempo os reuniré yo; pues os pondré para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestro cautiverio delante de vuestros ojos, dice HaShem.
Busquemos escapar de esa aflicción, no solo en lo individual, también en lo colectivo. Somos una unidad, dispersada por todo el mundo. ¿Qué es lo que estás haciendo para buscar la misericordia Divina, y que HaShem volteé a ver a su pueblo en esta aflicción?