La bendición a un hijo

Por Shoham min Mosheh en honor de su Bat mitzvah

En la noche de viernes, al hacer Kabalat Shabat, se lleva a cabo la bendición de los hijos.
Cuando al padre acerca a sus hijos varones, les dice: “Te haga Elokim como Efraim y como Menasheh”. En caso de ser mujeres se evocan a las matriarcas: “Te haga Elokim como Sarah, Ribcah, Rajel y Leah”.

Cuando Ya’acob abinu bendice a sus nietos [Bereshit 48:19], Yosef ubica a Menasheh el mayor a su izquierda para que Ya’acob pusiera su mano derecha en su cabeza. A Efraim el menor lo ubicó a su derecha para que apoyara su mano izquierda. Sin embargo, cuando Ya’acob los bendice cruza las manos. Puso su mano su mano derecha sobre Efraim y su izquierda sobre Menasheh.
Al ver esto, Yosef pensó que su padre se había equivocado. A lo que este le responde: “Lo sé, hijo, lo sé / Yada’ti beni yada’ti”. Le dice que el mayor será un pueblo y crecerá. Pero su hermano el menor tendría mas grandeza y su descendencia estará en todo el mundo. No se había equivocado.

¿Qué sentirías tú en una situación como esta? ¿Enojo, celos?
De Menasheh, comentan los Sabios, fue lo contrario. Al saber que Efraim seria más grande en el futuro sintió alegría. No hubo enojo como tal vez se hubiera pensado.

En el pueblo hubo varios eventos relacionados con este tema. El hermano menor siendo “favorecido”, y con resultados muy diferentes.

Cain y Hebel [Abel]
Bereshit [Gn] 4:3-8 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a HaShem. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró HaShem con agrado a Hebel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces HaShem dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Y dijo Caín a su hermano Hebel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Hebel, y lo mató.

Ya’acob y ‘Esav
Ya’acob suplanta la bendición que su padre le iba dar a ‘Esav.
Bereshit [Gn] 27:41 Y aborreció ‘Esav a Ya’acob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Ya’acob.

Itzjac e Ishma’el
Ishma’el el mayor e Itzjac el menor. Ambos benditos por HaShem [Bereshit 17:20, 22:17-18]. Sin embargo es Itzjac el escogido para que de él salga la descendencia que formaría el pueblo de Israel.
Bereshit [Gn] 22:17 De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.

David y sus hermanos
Cuando HaShem le dice a Shemuel que escoja de entre los hijos de Ishai a uno para ser ungido como rey [tras la desobediencia se Shaul], escoge al menor. A David.
Shemuel alef [1S] 16:10-12 Ishaí hizo pasar a siete de sus hijos delante de Shemuel. Pero Shemuel dijo a Ishaí: El Señor no ha escogido a éstos. Y Shemuel dijo a Ishaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Aún queda el menor, que está apacentando las ovejas. Entonces Shemuel dijo a Ishaí: Manda a buscarlo, pues no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga acá. Y envió por él y lo hizo entrar. Era rubio, de ojos hermosos y bien parecido. Y el Señor dijo: Levántate, úngele; porque éste es.

En el mundo físico [mortal], las leyes naturales del tiempo, y hasta el orden de los nacimientos en una familia tienen importancia. En el mundo antiguo, y aun en las culturas actuales, el orden de nacimiento determina los derechos, obligaciones sociales y familiares de cada persona.
El Bejor [Primogénito] ocupa en el judaísmo cierta posición. En tiempos del Bet haMikdash debía ser rescatado conforme la Torah establece. De HaShem es todo aquel que abre matriz. Además de que, previo a que la tribu de Levi estuviera al Servicio Divino, eran los primogénitos los destinados para cumplir con este papel. Guardianes y servidores en el Templo.

Al bendecir al hijo menor, Ya’acob enseña a las generaciones futuras una lección valiosa. Las acciones y el carácter importan más que el orden de nacimiento cuando se trata de lograr éxito y determinar las bendiciones obtenidas en vida. Se debe entender que nacer primero no garantiza el éxito.

Referente a la respuesta que Ya’acob abinu le da a Yosef, se comenta: El primer Yada’ti se refiere al conocimiento y experiencia que posee la primera mano. Demuestra que la vida no siempre sigue una trayectoria lineal.
Otro buen ejemplo es el patriarca Abraham. El más joven de tres hermanos recibe el llamado de HaShem.
En el segundo Yada’ti, Ya’acob sabía que el camino que les esperaba estaría lleno de privaciones, esclavitud y aflicción. Pero la salvación les espera más adelante.

Cada viernes en la noche, los padres reconstruyen esta antigua escena. Llenos de amor, esperanza, emunah; abrazan y bendicen a sus hijos, con la intención de que sus acciones den forma a las bendiciones que reciban.

Jazak, jazak venitjazek!

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