En mis estatutos
19 de Iyar de 5768
24 de Mayo del 2008
Vayikrá / Levítico 26.3 – 27.34

Rav Mijael Avila «Shlita»
Rabino de las Sinagogas Bet HaDerej
[email protected]

Introducción

Vayikrá 26.3 Im-bejukotay teleju ve’et-mitsvotay tishmeru va’asitem otam
Levitico 26:3 Si anduviereis en mis estatutos y guardareis mis preceptos y los cumpliereis
Leemos un pasaje en esta perashá:
Vayicra 26:46 Estos son los estatutos, ordenanzas y leyes que estableció el Eterno entre sí y los hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moshé.
Por mano de Moshé establecería el Eterno Su voluntad para los hijos de Israel, frase que denotaría una autoridad conferida a Moshé, así como un poder para hacerlo, y como ustedes saben las últimas semanas hemos venido tratando un tema a mi juicio importante “La doctrina fundamental de la imposición de manos” que esta ocasión sirviéndome del verso antes mencionado continuaré con la séptima parte.
Como lo he comentado con anterioridad la primer parte de “La doctrina fundamental de la imposición de manos” se impartió y grabo con la perashá Tzav del año 5765, en el cual aborde la práctica de la imposición de manos en usos como: La imposición de manos para designar autoridad (de parte de hombre) y la imposición de manos para la designación de autoridad pero de parte directa del Eterno. La segunda parte se grabo en la perashá Shmini del año 5765 y ahí vimos: La imposición de manos para bendecir y La imposición de manos para ofrendas y holocaustos. Dos años después el Eterno me permitió compartir la tercer parte que se impartió en la perashá Emor del año 5767 en donde comencé a abordar el tema de la imposición de manos para sanidad, mismo tema que se abordó en la cuarta conferencia de la perashá Bamidbar del 5767, en la quinta conferencia de la perashá de Emor del 5768 tanto como en la sexta parte de la perashá Behar 5768 así como en esta séptima parte con la Perashá Bejucotai 5768 seguiré si me lo permiten abordando la imposición de manos para sanidad.

Temas de la Perasha

La perasha habla sobre los siguientes temas:
Primera aliá (26:3-26:5)
– La promesa de Hashem de que si cumplimos sus mandamientos, dará lluvia, tierra y frutos abundantes, buena vendimia, dará pan y habitaremos seguros.
Segunda aliá (26:6-26:9)
– Hashem promete dar paz, sin haber quien nos espante, quitando la espada de nuestra tierra y prometiendonos victoria sobre nuestros enemigos.
Tercera aliá (26:10-26:46)
– Hashem promete hacer su morada en medio de nosotros si somos obedientes, así mismo redacta la consecuencia de olvidarse y desdeñar sus mandmientos con las consecuencias enunciadas que van desde terror y calentura hasta que destruira la tierra donde se mora. Todo lo anterior hasta que se arrepientan y entonces El, se acuerde de su pacto.
Cuarta aliá (27:1-27:15)
– Los votos y el precio por la redención de las personas y los animales.
Quinta aliá (27:16-27:21)
– La dedicación de la tierra a Hashem antes y después del jubileo.
Sexta aliá (27:22-27:28)
– La dedicación de la tierra a Hashem cuando ésta era comprada; La prohibición de la consagración de los animales primogénitos ya que de Hashem son.
Séptima aliá (27:29-27:31)
-Ninguna persona separada podrá ser rescatada. El diezmo de la tierra es cosa dedicada a Hashem, pero si podra ser rescatado.
última aliá / Maftir (27:32-27:34)
– Todo diezmo de ganado será consagrado a Hashem.

Enseñanza

Al igual que en las conferencias previas es necesario repetir esta introducción de las bases de la imposición de manos sobre todo para aquellos que no están familiarizados con el tema, para comenzar quisiera traer tres cosas a memoria que aborde en las conferencias previas, la primera tiene que ver con la ratificación de la doctrina de la imposición de manos que se registra en la carta denominada A los Judíos o Hebreos, el autor describe una problemática común a toda la Kehilá –congregación-, y que sigue latente hasta nuestros días, dicho problema se describe en la porción del capítulo 5:11 al 6:3, el cual consistía en que un grupo de personas habiendo tenido un mismo conocimiento, en lugar de caminar a la perfección, seguían siendo niños, inexpertos en cuanto a la palabra de justicia, y ahora lo que requerían era leche en vez de alimento sólido, pero ¿Qué era lo que necesitaban como fundamento doctrinal? ¿Cuáles debían ser los cimientos que soportaran el alimento sólido que les debía corresponder? La respuesta la encontramos en el Perek –capítulo- 6: Hebreos 6:1 Por tanto, dejando las doctrinas elementales del Mesías, sigamos adelante hasta la madurez, sin poner de nuevo el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Elohim, 2 de la doctrina de inmersiones, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.
Encontramos seis enseñanzas básicas:
Arrepentimiento de obras muertas
La Fe en Elohim
Doctrina de inmersiones
La imposición de manos
La resurrección de los muertos
Del juicio Eterno
Como ustedes notaron, la enseñanza que da origen a esta serie de conferencias se basa justamente en la cuarta doctrina elemental antes enunciada, el segundo asunto que deseo retomar de las anteriores conferencias, es que habiéndonos quedado claro que la imposición de manos existe como un cuerpo de enseñanza básico, y que en el griego tradujeron la palabra “Imposición” del vocablo “Epithesis” el cual significa literalmente “poner algo sobre” o bien “recostar algo”, deseo recordar la reflexión que provoca leer algunos versículos que sin explicarlos, espero nos ayuden para que podamos intuir el significado de la imposición de manos, por ello pregunto ¿Qué entiendes por “Imposición de manos”?
Leamos con atención, reflexionando en los versículos a continuación:
Shemot-éxodo- 7:4 Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré a mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.
Shemot-éxodo- 7:5 Y sabrán los egipcios que yo soy Hashem, cuando extienda mi mano sobre Egipto, y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos.
Shemot-éxodo- 7:19 Y Hashem dijo a Moshé: Di a Aharón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.
Devarim-Deuteronomio- 28:8 Hashem te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Hashem tu Elohim te da.
Yob-Job-1:12 Dijo Hashem a Hasatán: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Hasatán de delante de Hashem.
Yob-Job-9:33 No hay entre nosotros árbitro Que ponga su mano sobre nosotros dos.
Yeshayahu-Isaías-11:8 Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.
Si hemos reflexionado en los anteriores pasukim-versículos-al respecto de la “Imposición de manos” o bien de un “extender la mano” o “el poner la mano”, es que existe una “autoridad” como la que le da el Eterno a Hasatán para hacer de las suyas con Yob –Job-; Un “Poder” como el que demuestra Hashem al sacar a su pueblo de Egipto; “Un cambio” como el que resulta de la bendición de la mano de Hashem para aquel que hace su voluntad, o bien como el que efectúa Aharón al poner su mano sobre las aguas de Egipto; Un “Alcance” cuando los amigos de Iyob claman por un árbitro que medie entre ellos. Supongo que muchas cosas mas podrás ver al respecto de la imposición de manos, pero estos factores que enuncio: “Poder”, “Autoridad”, “Un cambio” y “Alcance” nos ayudara el recordarlos para continuar con el tema.
El tercer asunto que deseo retomar es que algunas de las doctrinas fundamentales enunciadas en la carta a los Ivrim –hebreos- forman parte de la naturaleza que trae el hombre consigo desde la creación, ¿Te parece descabellada ésta aseveración? Fíjate que algunas de las doctrinas a pesar de que las naciones no las conocen a profundidad, tienen nociones de ellas, e incluso las practican, acuérdate que en el tiempo que vivió Yaakov avinu-nuestro padre-, la imposición de manos no estaba escrito en la Torá, y sin embargo ya se usaba, Yaakov naturalmente la practico al ser impregnado de esa imagen y semejanza cuando el Eterno lo creo, al igual que a ti y a mí, por ello en la gran mayoría de civilizaciones antiguas se habla de un juicio final, o de bendiciones, o de purificaciones o resurrección de muertos, o de sacrificios en lugares altos, o que incluyen sangre, y por ello al comparar éstas prácticas de las civilizaciones tal pareciera que se asemeja a las Kitvei Hakodesh –Sagradas Escrituras-, pero debemos entender que lejos de desvirtuar a las Escrituras la confirman, por cuanto al hombre de civilizaciones antiguas su lógica le ha marcado que así debe ser, y a pesar de que los detalles no cuadran con la verdad bíblica, si el hecho, dando fe que el hombre en su ser, anhela esa justicia definitiva, la cual su espíritu le dice que vendrá, así mismo la “imposición de manos” es algo natural para el hombre hacerlo, por ejemplo, la primer reacción de un hombre al ver un niño es posar su mano sobre su cabeza, como un acto en el que quisiera brindarle su cobertura y la bendición para un vida futura, y esto es algo natural, al igual que el reír, el llorar, el saltar, todo esto por naturaleza le acompaña, y a pesar de que no esté consciente de esto, lo practica. No nos dejemos engañar, el Eterno a todos los hombres en la creación les impregnó su carácter, y por ello muchas de sus prácticas se asemejan, y aunque no lo conozcan, todo procede de su creador. Rab Shaúl, conocido como Pablo, escribe: Romanos 2:14 “Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos”. Con lo anterior nos damos cuenta, que el carácter del Eterno en su sentido más básico todos lo tenemos, y para los que somos hijos, tenemos el enorme privilegio que ese carácter nos lo detalla en las Sagradas Escrituras, ¿cómo? A través del conocimiento de Su voluntad, es decir sus mandamientos.
LA IMPOSICIóN DE MANOS PARA SANIDAD 7ma parte
En el penúltimo estudio vimos cuatro premisas importantes respecto a la sanidad: A) La sanidad siempre conllevará emunah-fe-. B) La sanidad no es para todos. C) El dador de la sanidad es el Eterno. D) La sanidad se obtendrá por le méritos de rabí Yehoshúa. Adicionalmente vimos que podrían estar tres actores involucrados en una sanidad: A) La persona enferma. B) Las personas que llevan al enfermo. C) La persona que ora al Eterno por el enfermo y en complemento a lo anterior en la última charla compartí con ustedes que existían tres esferas de servicio al Eterno, y una de ellas implicaba la sanidad, sanidad que dependería siempre del Eterno otorgarla y de la disposición del hombre, de dejarse usar por éL. Les recomiendo que lean al menos las dos perashot previas.
Con el anterior preámbulo, es necesario que comprendamos de donde viene la sanidad, y desde luego en el caso de nosotros resulta fácil saberlo ya que como sabemos aún el Eterno, el Elohim de Israel se presenta así mismo como Adonay rofejá, “El Eterno tu sanador”:
Shemot-éxodo-15:26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Hashem tu Señor, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Hashem tu sanador.
Vayomer im-shamoa tishma lekol Adonay Eloheyja vehayashar be eynav taaseh vehaazanta lemitsvotav veshamarta kol- jukav kol-hamajalah asher-samti beMitsrayim lo-asim aleyja ki ani Adonay rofeja.
Rafá sería el verbo hebreo bíblico que denota la sanidad, el sustantivo femenino refuah, marfeh el sustantivo masculino y de cuyos vocablos se derivan los nombres de Rafael, Rafú, Refayah, así como la palabra Terufah que aludiría a medicina, el equivalente de la palabra hebrea Rafá en el griego es Iaomai. Rabí Yehoshúa el Mesías, enseño con claridad usando como referencia a Yeshaya – Isaias 6:9-10– hanaby –el profeta-, que el Eterno deseaba sanar a Israel, no obstante ocurriría que la mayoría por tener su corazón endurecido, tristemente no la recibiera:
Matityahu-Mateo-13:10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.
Recientemente mi cuñado Yehoshúa me platicaba que recibiendo clases con un rabino en Canadá, les decía que el Eterno ya no sanaba, que Hashem no estaba en este mundo ya, y que por lo tanto las sanidades y milagros ya no eran posibles, no obstante y respetando sus dichos, no es algo que creamos, ya que nosotros confiamos en que tenemos el mismo Señor que Abraham avinu –nuestro padre- el cual si creyó que el Eterno tenía el poder: Bereshit-Génesis-20:17 Entonces Abraham oró al Eterno; y Hashem sanó a Abimelej y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos. Debemos entender que desde siempre, para nosotros los hijos, tenemos dos posibilidades para buscar sanidad: 1) El Eterno 2) Los médicos. No obstante, sabemos que aunque no está peleada la ciencia con el Eterno, siempre será más efectivo clamar al Eterno y dejar que ya bien sea, milagrosamente nos sane, o a través de un médico, nuestra confianza sea depositada en él, reconociendo que la sanidad tiene su origen en él: Alef Dibré HaYamim-1 Crónicas 16:12 En el año treinta y nueve de su reinado, Asa enfermó gravemente de los pies, y en su enfermedad no buscó a Hashem, sino a los médicos.
Nosotros, a diferencia de otras creencias religiosas de ninguna manera creemos que es correcto pedir a otro, sino que al único que se debe pedir por sanidad es al Eterno: Tehilim-Salmos-30:2 Hashem Señor mío, A ti clamé, y me sanaste. Ya que es él, el origen de la sanidad: Tehilim-Salmos-103: El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias. Por lo anterior vemos que aún el Mesías se caracterizo por ser usado por Hashem para sanar, pero, el Brit Jadashá –Pacto Renovado- aclara que fue por que Hashem estaba con él: Guevurot-Hechos-10:38 cómo el Eterno ungió con el Espíritu Santo y con poder a Yehoshúa de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Hashem estaba con él.
Notemos como en el anterior pasúk-versículo- aclara que Hashem estaba con él, y desde luego rabí Yehoshúa Hamashíaj –el Mesías- conocía la enseñanza de la imposición de manos para sanidad: Lucas 4:40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.
El poder del Eterno estaba con rabí Yehoshúa y ello era demostrado precisamente a través de cómo era usado para sanar a las personas judías que acudían a él: Lucas 5:17 Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar.
LA SANIDAD Y LA AUTORIDAD
La sanidad que proviene del Eterno se realiza mediante la autoridad que a la persona le es conferida, por ello entre más conocimiento y ejercicio tenga en la voluntad del Eterno encontrará efectividad en alcanzarla: Matityahu-Mateo 10:1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
Esa autoridad que rabí Yehoshúa Melej Hamashíaj les enseñaba a sus talmidim –estudiantes- tenía en todo momento que ver con la manifiesta incidencia del dominio del Eterno en la vida de las personas, ya que contrario a la idea de que Hashem estuviera lejos de su pueblo, deseaba manifestarnos Su reino:
Lucas 10:9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino del Eterno.
Rabí Yehoshúa vendría a enseñarnos como vivir lo escrito en el TaNaJ –mal llamado Antiguo Testamento- y por ello su enseñanza se basaría en el reino que desde un principio el Eterno quiso establecer entre los suyos.
Lucas 9:2 Y los envió a enseñar el reino del Eterno, y a sanar a los enfermos.
¿Qué tendría que ver que se acercaba el reino del Eterno? Muchas cosas, entre otras el enseñarnos lo que sería vivir con él en el Olam Habá –mundo venidero-, y un buen ejemplo de ello es el Shabát, por cuanto es un pedacito de Su reino en la tierra, y en ese entorno del día denominado por él como santo, lo que se viviría nos hablaría de lo que en el futuro Su voluntad nos depararía, leamos como describe el libro Apocalipsis lo que será vivir en el Olam haba:
Apocalipsis-Jitgalut-21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo del Eterno con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el Eterno mismo estará con ellos como su Señor. Enjugará Hashem toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
En el olam haba tal cual lo hemos leído ya no habrá muerte, llanto, clamor ni dolor, lo que entre otras cosas implica que la enfermedad habrá quedado en el olvido, ya que como rabí Shaul –conocido como Pablo- lo ha enseñado, para ese entonces seremos transformados y el cuerpo terrenal físico que se nos dio, será cambiado por otro, pero espiritual:
1 Corintios 15:35 Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; pero Hashem le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo. No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria. Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino del Eterno, ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, al final toque de shofar; porque se tocará la shofar, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas al Eterno, que nos da la victoria por medio de nuestro señor Yehoshúa Hamashíaj.
Parte de lo que citaba rabí Shaúl lo hizo citando el TaNaj escrito en Yeshaya: Yeshayahu-Isaías-25:8 Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará el Eterno el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Hashem lo ha dicho. Además rabí Shaúl confirmaba lo que posteriormente registraría rabí Akiva en su midrash, hablando de que siete toques de shofar –cuerno de carnero o antílope- anunciaría la resurrección y sería el “final toque de shofar” lo que desenlazaría el hecho, en fin, mucho podríamos comentar de esto, pero, desgraciadamente no es el tema de esta perashá.
En el judaísmo se enseña que el Shabát es un pedacito de los cielos en la tierra, y esta frase esta en absoluta concordancia con lo último que les he mencionado, tan es así que rabí Yehoshúa Hamashíaj por tenerlo tan claro, fue en contra de las costumbres prevalecientes de su tiempo, pero nunca en contra de la voluntad del Eterno ya que justamente parte de su labor como Mashíaj, sería el enseñarnos como vivir correctamente la Torá en esta tierra y por ello, al saber que el Shabát sería un ejercicio para nosotros de cuando estuviéramos con Hashem nos enseñaría que no habría mejor día para sanar que el Shabát, que como lo hemos leído, en el olam haba al no haber enfermedad, el Shabát sería el día ideal para quitarlas:
Lucas 6:6 Aconteció también en otro día de Shabát, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de Shabát lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie. Entonces rabí Yehoshúa les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de Shabát hacer bien, o hacer mal? ¿Salvar la vida, o quitarla? Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada. Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Yehoshúa.
La molestia radicaba en un entendimiento incorrecto de lo que era el Shabát en ese sentido, y me refiero en lo que implicaba la sanidad, ya que el judaísmo contrario a las religiones derivadas del catolicismo incluido el protestantismo, tristemente casi nada entienden del Shabát, no así el judaísmo, por ello rabí Yehoshúa Hamashíaj vendría a complementar la enorme riqueza judía de lo que el Shabát es. En nuestro tiempos el judaísmo ha cambiado, tan es así que parte de la liturgia del Shabát incluye en la actualidad que cuando los hombres pasan a una aliá (lectura de la Torá) a la tebá (lugar donde reposan el rollo de la Torá), se pide al Eterno por sanidad por él o por lo suyos, incluyendo una tefilá –oración- escrita en los sidurim –libros de rezos-.
De lo leído en Lucas 6, su pasaje paralelo en Matitiahu es el perek –capítulo- 12, y vemos como Mashíaj siguió sanando en Shabát:
Matityahu-Mateo-12:15 Sabiendo esto rabí Yehoshúa, se apartó de allí; y le siguió mucha gente, y sanaba a todos.
Veamos algunos otros casos de sanidad en Shabát siendo usado rabí Yehoshúa por cuanto el poder del Eterno estaba con él:
LA SUEGRA DE SHIMEON SANADA EN SHABáT
Yojanán-Marcos- 1:21Y entraron en Capernaum; y los shabatot entrando en la sinagoga, enseñaba… Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Shimeon y Andrés, con Yaakov y Yohanán. Y la suegra de Shimeon estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía.
SANANDO A VARIAS PERSONAS EN SHABáT EN LA CIUDAD QUE CRECIó
Yojanán-Marcos-6:1 Salió Yehoshúa de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de Shabát comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? … Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.
LOS TALMIDIM SIENDO INSTRUIDOS PARA SANAR EN SHABáT
Yojanán-Marcos 6:1 Salió Yehoshúa de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de Shabát comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?… Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas. Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar. Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad. Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. 13Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban.
SANIDAD EN SHABáT PARA UNA MUJER ENCORVADA
Lucas 13:10 Enseñaba Yehoshúa en una sinagoga en el día de Shabát y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Yehoshúa la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba al Eterno.
SANIDAD EN SHABáT PARA UN HOMBRE HIDRóPICO
Lucas 14:1 Aconteció un día de Shabát que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban. Y he aquí estaba delante de él un hombre hidrópico. Entonces Yehoshúa habló a los intérpretes de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de Shabát? Mas ellos callaron. Y él, tomándole, le sanó, y le despidió. Y dirigiéndose a ellos, dijo: ¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de Shabát? Y no le podían replicar a estas cosas.
SANIDAD EN SHABáT PARA UN HOMBRE 38 AÑOS ENFERMO
Yojanán ben Zabdi-Juan 5:5 Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Yehoshúa lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Yehoshúa le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de Shabát aquel día.
SANIDAD PARA UN CIEGO EN SHABáT
Yojanán ben Zadby 9:13 Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Y era día de Shabát cuando Yehoshúa había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.
Ya por último, rabí Yehoshúa presenta un argumento de la validez de la sanidad en Shabát comparándola con una mitzvá –mandamiento- tan importante como el brit mila –circuncisión- el cual requiere trabajo físico a diferencia de la sanidad:
Yojanán ben Zabdy 7:22 Por cierto, Moshé os dio la circuncisión (no porque sea de Moshé, sino de los padres); y en el día de Shabát circuncidáis al hombre. Si recibe el hombre la circuncisión en el día de Shabát, para que la ley de Moshé no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en el día de Shabát sané completamente a un hombre? No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.
Como hemos podido leer con todo esto, espero que nuestro contexto de lo que es el Shabát que incluye la sanidad, nos ayude a valorarlo aún más, y que la enseñanza fundamental de la imposición de la imposición de manos nos ayude a comprender y a poner en práctica la voluntad del Eterno en nuestras vidas, y que a partir de que lo que vivamos, demostremos que verdaderamente el reinado de Hashem en nuestra vida se hace palpable, y que todos aquellos que hemos alcanzado el Olam Haba, desde éste Olam Hazé –mundo presente- lo disfrutemos.

Conclusion

Una mujer me decía que su oración ferviente al Eterno dado que los años avanzaban, era pedirle que no se enfermara, situación que tuve que reconvenirla a corregir, por cuanto la enfermedad es parte de la vida misma, ¿por qué? Ya lo hemos visto, estamos en un cuerpo corruptible lo que conlleva que las enfermedades como parte de su deterioro por el paso de los años, tarde o temprano se presentarán, y dicha petición que implica pedirle al Eterno que uno no se enferme (y me refiero a nunca enfermarse), es tanto como pedirle que a uno no le de hambre, o que no le de sueño, ¿por qué? Por que al estar en un cuerpo físico corruptible conlleva implícitamente que necesita comer, dormir, pero también se enfermará, y el solo hecho de pedirle lo anterior al Eterno, se corre el gran riesgo de que cuando la persona se llegue a enfermar, piense que fue el Eterno el que la defraudo, sin embargo espero que entiendan que aún la enfermedad tarde que temprano pasará, tal y como lo he compartido con ustedes, pero, mientras estemos en este mundo, aún para la enfermedades habrá su tiempo:
Cohelet-Eclesiastés-3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de sanar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
¡¡Que el Eterno les dé refuá shelemá si es que están enfermos en este Shabát!!
Copyright © 2009 bethaderej.com. Todos los derechos reservados.