"Apareció"

Por Ruth Hernandez

Vayerá elav Adon-i be’Eloney Mamré vehu yoshev petach-ha’oel kechom hayom.

La perasha de esta semana se llama Vayerá, que literalmente significa «Apareció». Como podemos ver esta perasha continua con la historia que comenzó en Génesis 11:26 «Vayehi Teraj shivim shana vayoled et najor veet haran» «Y vivió Taré setenta años y engendró a Avram (Abraham), a Najor (Nacor) y a Harán. Abraham creció en un ambiente de idolatría en Ur de los caldeos antiguo centro de culto lunar, hoy se llama Mukayar, cercano al lugar donde se juntan los ríos Eufrates y Tigris.

Estando en Jarán Eloh-m dijo a Avram: Génesis 12:1 » Vayomer Adon-i el Avram, lej leja maretseja umimoladteja umibeit avija el haarets asher areja» «Y dijo el ETERNO a Avram: Vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre hacia la tierra que te mostraré». Abraham dio gran testimonio creyendo en el Eloh-m UNO (Ejad); en medio de aquella generación corrompida por los ídolos; con la meta celestial.

En los Pirke Avot 5:2-3 se nos expresa: Asara dorot meadam vead Noaj. Asara dorot minoaj vead Abraham» «Diez generaciones transcurrieron desde Adán hasta Noé. Diez generaciones transcurrieron desde Noé hasta Abraham.» A las primeras diez generaciones Eloh-m los castigo con el diluvio y las siguientes diez: Fueron bendecidas por el mérito de Abraham. Esto nos enseña cuan paciente ha sido Eloh-m con el hombre, Abraham; padre del pueblo judío a quien se le recuerda para la gloria de HaShem en las 18 bendiciones del pueblo judío diciendo «Baruj ata Adon-i Eloheinu ve Elohei avoteinu, Elohei Abraham, Elohei Itzjak ve Elohei Yaakov. Pero al final de Shmone Esre (las 18) cierra esta beraja (Bendición) diciendo: Baruj ata Adon-i maguen Abraham; traducido es, «Bendito seas SEÑOR Eloh-m nuestro, Eloh-m de nuestros padres, Eloh-m de Abraham, Eloh-m de Isaac, Eloh-m de Jacob… Bendito seas SEÑOR; Escudo de Abraham.»

A Abraham le llamaron el Hebreo; de la raíz: Ivri, que significa según nuestros sabios: «De allende» o «El del otro lado«. A los ojos de la humanidad veían a Abraham como el del otro lado, el diferente; ya que él era diferente por su fe en el «D-oS único».

La tarea primordial de Abraham no fue convencer al mundo de la bajeza y falsedad de la idolatría, sino alejarse de lo falso para conocer lo verdadero. David melej (El rey David) dice: Salmo 34:15 «Sur mera vaase tov bakesh shalom veradfehu.» «Apartaos del mal, y haced el bien. Buscad la paz y persegidla.»

Hashem sacó a Avram para hacerlo diferente a «Abraham» «padre de muchedumbre». Para revelarse como el Eloh-m único y para bendecirlo; y así ser bendición al mundo. Génesis 24:1 «Ve Abraham zaken ba bayamim vaAdon-i barej et Abraham bakol.» «Y Abraham era viejo, entrado en días; y el ETERNO bendijo a Abraham en todo.» Este pasaje expresa el cumplimiento de HaShem. «En todo». ¿Qué aprendemos de Abraham Avinu?

ABRAHAM
· El nombre «Abraham» significa «Padre de multitudes».
· Hashem le dio este nombre antes de que tuviera hijos.
· Hashem prometió a Abraham que tendría miles de descendientes.
· Hashem le prometió que sus descendientes heredarían la tierra de Palestina.
· Hashem le prometió que uno de sus descendientes algún día bendeciría toda humanidad.
· ¡Abraham creyó en Hashem!
· Todas las promesas de Hashem se cumplieron.

Se menciona a Abraham muchas veces en la Biblia y Hashem utilizó a él para enseñarnos muchas lecciones. De él aprendemos acerca de La verdadera fe.

· El pacto de circuncisión – Génesis 17:1-4.
· Justificación por fe – Génesis 15:6; Romanos 4:3, etc.
· Justificación por obras – Santiago 2:21.
· El poder de la oración – Romanos 4:19 – 22.
· La diferencia entre el Pacto y su Renovación – Gálatas 4.

La mayor parte de la historia de la vida de Abraham se encuentra en el libro de Génesis, capítulos 12 – 25. La elección y llamada de Eloh-m a Abraham, y su respuesta fiel, constituyen el prototipo de la fe en el mismo Hashem y en sus promesas. El pueblo de los descendientes de Abraham será el custodio de esas promesas y de la ejemplaridad de la fe para todos los pueblos.

El pueblo de Israel subraya la paternidad de Abraham, el «amigo» de Hashem. El cristianismo acentúa su fe (paternidad espiritual) y el significado para la historia de la salvación. Los musulmanes recalcan la «sumisión» al D-os único y la historicidad de la revelación.
Las narraciones bíblicas sobre Abraham (Génesis, desde 11,29 hasta 25,10) recogen diversas tradiciones (yavista, eloísta, sacerdotal), conservando los datos esenciales históricos que dejan entrever su significación teológica.

El patriarca abandona su tierra (en Mesopotamia) para pasar a la tierra de Canaán (Mamré y Hebrón), movido por la promesa de bendición, que se extenderá «a todos los linajes de la tierra» (Gen 12,2). Eloh-m probó su fidelidad pidiéndole la disponibilidad para sacrificar en el monte Moriá a su hijo Isaac, nacido de Sara por gracia especial de Eloh-m.

Pero a pesar de todo siempre resalta la fe de Abraham (Gen 15,6) y su hospitalidad (Gen 18,1-15). Son también importantes para comprender esta fe, la ida a Egipto, la separación de Lot, la bendición y sacrificio de Melquisedec (rey de Salem), la renovación de las promesas y de la Alianza, las escenas del nacimiento de Ishmael (del que descenderán pueblos «árabes»), la teofanía (los tres jóvenes) en Mamré (con la promesa del nacimiento de Isaac), la intercesión por Sodoma y Gomorra, el nacimiento de Isaac, la compra de la cueva de Makpelá para enterrar a su esposa Sara, el casamiento de Isaac, la descendencia de Ishmael.

Aunque a Abraham se le conoce mas por su gran fe y su hospitalidad, también es bueno resaltar que Abraham tenía poder en la oración cuando Hashem llega para establecer su sentencia sobre Sodoma y Gomorra ellos y determina su castigo, Abraham comienza a rezar esperando que su plegaria traiga el arrepentimiento de esos pueblos perversos, revirtiendo así el terrible veredicto de destrucción. Y también «regatea» con Hashem sobre el numero de justos necesarios para salvar a esas ciudades. Abraham sabe bien que Eloh-m ha hallado que los habitantes de Sodoma y Gomorra sobrepasaron los limites y aun así él ora. Oraba porque quería llegar a ese punto en que Eloh-m declarara: «No voy a destruir por él mérito de diez [justos]».

Por esto el Zohar explica el valor y la importancia de «kenishta jada«, una congregación, un minian (un quorum de diez). Cuando Eloh-m contempla a una sola congregación cumpliendo con Sus preceptos, obtiene satisfacción de ellos y por su mérito perdona las transgresiones del mundo entero.

Cuando Abraham escucho explícitamente que Eloh-m no destruiría una ciudad por el mérito de diez personas justas, ya pudo retirarse a su hogar pues había logrado una tremenda lección para sus descendientes de todas las generaciones por venir: Aun si ellos fueran a actuar, Eloh-m libre, como los habitantes de Sodoma y Gomorra, Hashem no destruiría a toda una generación por el mérito de solo diez tzadikim.

Entonces cual es la lección que Abraham Avinu nos ha legado: Abraham creyó contra todo, de modo que vino a ser padre de muchas naciones, de acuerdo con lo que le había sido dicho: Así será tu descendencia. Sin debilitarse en la fe, él tuvo muy en cuenta su cuerpo ya muerto (pues tenía casi cien años) y la matriz muerta de Sara. Pero no dudó de la promesa de Eloh-m por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe, dando gloria a Eloh-m, plenamente convencido de que Eloh-m, quien había prometido, era poderoso para hacerlo. Por esta razón le fue contada por justicia. (Romanos 4:18 – 22)

Conclusión

Ahora que hemos estudiado un poco de la vida de Abraham y de la trascendencia que sus actos tuvieron hermanos los exhorto ahora que tengamos como ejemplo a seguir, como héroe, como digno de copiar la fe de Abraham. Hermanos estudiemos Torah, oremos y seamos justos porque ahora nosotros tenemos mas de lo que Abraham tuvo para ser merecedor del reconocimiento de Hashem, Él nos ha dado una herramienta que nos facilita mas las cosas en comparación con Abraham, la Torah, no la desperdiciemos y hagamos lo que Abraham conocer, creer y hacer la voluntad de Hashem.

¡Shabbath Shalom!