Melaj o la Sal en nuestra vida.

Y llamó

8 de Adar II de 5765
19 de Marzo del 2005
Vayicra / Levítico 1:1-5::26
Shabbat Zajor
Deuteronómio / Debarim. 25.17-19.

Rav Mijael Avila «Shlita»
Sinagogas Bet HaDerej
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Introducción

Levítico 1:1 Y llamó (el Eterno) a Moisés, y le habló el Eterno desde la tienda de asignación, diciendo:

Varicra 1:1 Vayicra el-Moshe vayedaber Adon-i elav me’Ohel Mo’ed lemor.

¡Baruj Hashem! Hemos llegado al tercer libro de la Torah en éste año 5765 después de haber sido creado Adam, y en esta ocasión vamos abordar un tema que de alguna manera sería representativo como uno de los elementos indispensables de los sacrificios que se llevaban acabo en el Santo Templo y que curiosamente nuestro amado Yehoshua Hamashiaj lo asocia con nosotros, sí, me refiero a la Sal.

¿Qué persona no ha oido de la historia de la mujer de Lot? Todos saben que en su huida se convirtió en una estatua de sal, en realidad lo correcto sería en una columna o poste o pilar de sal.

Génesis 19:26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió pilar de sal.

Pues bien, conozcamos lo que las Escrituras nos hablan de éste elemento tan importante para nuestras vidas, la sal.


Temas de la Perasha

Primera alía (1:1-1:13)
El Eterno llama a Moshé desde el Mishkán de reunión, para darle instrucciones para las ofrendas que se presentan en el Mishkán. Le da instrucciones acerca de las ofrendas en lo concerniente al ganado vacuno, la persona que traía la ofrenda colocaba las manos sobre el animal, luego el animal era sacrificado y el Cohen salpicaba su sangre sobre el Altar. Se le desollaba y se lo trozaba, luego las partes eran dispuestas, lavadas y se les quemaba en el Altar.

Segunda alía (1:14-2:6)
Se describe el proceso en que se presentan las ofrendas igneas de los demás animales y aves. Se describen además, las distintas ofrendas vegetales, partes de las cuales se queman en el Altar, mientras que el resto será de los Cohanim.

Tercera alía (2:7-2:16)
Se prohibe mezclar levadura o miel en las ofrendas. Se da instrucciones de sazonar con sal toda ofrenda. Se explica como deben de ser las ofrendas de primicias.

Cuarta alía (3:1-3:17)
Se describe la ofrenda de paz, parte de la cual es quemada en el Altar, y la otra parte comida, puede ser de tanto ganado vacuno, como de ovejas y cabras. La Torá prohibe comer sangre y jelev -cierto cebo de los animales-.

Quinta alía (4:1-4:26)
Se especifican las ofrendas que se darán si una persona peca por ignorancia, o si toda la comunidad de Israel peca por ignorancia o si peca un jefe.

Sexta alía (4:27-5:10)
Se indica la ofrenda que se dará por un pecado de inadvertencia haciendo algo prohibido por Eloh-m presentará como ofrenda una cabra sin defecto o unas ovejitas. Se especifican las ofrendas para aquellos que podían testificar y no lo hicieron, para el que toco cosa impura o un animal impuro. Cuando uno cometiera uno de esos pecados debía llevar una hembra oveja o cabra y si no pudiere llevara dos tórtolas o dos pichones.

Séptima alía (5:11-5:23)
Se explica las leyes de ofrenda para aquellos que no tienen para ofrecer las tórtolas o los pichones. Se presentara en su lugar una décima parte de flor de harina sin mezclarla con aceite ni incienso. El sacerdote la quemará y él hará la expiación por el pecado. También se dan las ordenes para la ofrenda para sí alguno pecare por error, que será un carnero. También se especifican por los pecados haciendo una cosa prohibida por la ley de Eloh-m. Y por el pecado de infidelidad contra Eloh-m, defraudando a su prójimo o hizo falso juramento.

Enseñanza

Comencemos por ver lo que dice el diccionario al respecto de la Sal: Sal. Sustancia ordinariamente blanca, cristalina, de sabor propio bien señalado, muy soluble en agua, crepitante en el fuego y que se emplea para sazonar los alimentos y conservar las carnes muertas. Es el cloruro sódico; abunda en las aguas del mar y se halla también en masas sólidas en el seno de la tierra, o disuelta en lagunas y manantiales.

La sal desde la antigüedad ha sido un elemento fundamental para la supervivencia humana y en las Kitvei Hakodesh –Santas Escrituras- no se exime de hablar de dicho tema, por lo que no obstante de la definición que nos da el diccionario es importante considerar lo usos que se le da a lo largo de la historia de nuestro pueblo al Melaj es decir sal en hebreo.

Debemos entender que la sal eminentemente se usa para sazonar tal y como lo describe el TaNaJ –mal llamado Antiguo Testamento-: Job 6:6 ¿Se comerá lo desabrido sin sal? ¿Habrá gusto en la clara del huevo?

Como todo, la sal con medida es algo bueno sin embargo tiene el riesgo de volverse insípida: Lucas 14:34 Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará?

Obviamente detrás de que la sal pierda su sabor se convierte en un material de deshecho ya que no sirve para nada: Mateo 5:13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

Además de lo anterior podemos que ver que lo opuesto a lo salado es lo dulce: Santiago 3:12 Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Del mismo modo, ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

La sal tiene muchos usos para el hombre como hemos visto, pero así mismo la abundancia de ella en la tierra hace que sea un lugar inservible, no apto para sembrar, provocando con ello que exista desolación, de ahí que parte de las maldiciones especificas al respecto de ciertos lugares se asocian con convertirlos en lugares salinos: Ezequiel 47:11 Sus pantanos y sus lagunas no se sanearán; quedarán para salinas.

Sofonias 2:9 Por tanto, vivo yo, dice Hashem de los ejércitos, Eloh-m de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Amón como Gomorra; campo de ortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo; el remanente de mi pueblo los saqueará, y el remanente de mi pueblo los heredará.

Deuteronomio 29:23 (azufre y sal, abrasada toda su tierra: no será sembrada, ni producirá, ni crecerá en ella hierba ninguna, como en la subversión de Sodoma y de Gomorra, de Adma y de Seboim, que Hashem subvirtió en su furor y en su ira).

USOS DE LA SAL

En las Escrituras podemos ver que la sal era un elemento que junto al trigo, vino y el aceite eran escenciales para el servicio al Eterno en el Bet Hamikdash –Santo Templo-: Esdras 6:9 Lo que sea necesario, becerros, carneros y corderos para holocaustos al Eloh-m del cielo, trigo, sal, vino y aceite, conforme a lo que digan los sacerdotes que están en Jerusalén, les sea dado día por día sin obstáculo alguno.

Esdras 7:22 hasta cien talentos de plata, cien coros de trigo, cien batos de vino, cien batos de aceite, y sal sin medida.

La razón de que la sal fuera tan fundamental es que en el Bet Hamikdash todo sacrificio se debía ser rociado con sal.

Levítico 2:13 Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Eloh-m; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.

Según Rambam (1134 – 1204 e.c.) en su clasificación de los mitzvot –mandamientos- le asigno el número 99 dentro de los mandamientos lo tase es decir de no hacer, basándose precisamente en el anterior pasuk –versículo-.

El Brit Jadasha en boca de nuestro Mesías confirma tal práctica: Marcos 9:49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.

En el judaísmo se conceptualiza a la mesa del hogar como un altar en el cual la familia concurre, y por ello en especial una de las berajot -bendiciones- más usadas que es la de Jamotzi lejem… que se recita previa a consumir el pan en un kabalat shabbath –recepción del sábado- o en una comida, precisamente se le pone sal por representar tal hecho. Esta bendición por el pan la practicó nuestro amado Mashiaj: Mateo 14:19 Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud.

Esta práctica de tomar el pan y bendecir tal y cual lo hemos leído precisamente alude a lo que previamente he comentado, me sirvo de esto para comentar que no es tradición judía el cerrar los ojos al orar tal y como lo acabamos de leer, y podemos ver en más de 5 versículos en el Brit Jadasha que nuestro Mesías Yehoshua al dirigirse a Hashem no cerraba los ojos.

Veamos algunos sacrificios o korbanot en donde vemos que eran salados.

Los korbanot de Minja

Levítico 2:13 Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Eloh-m; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.

Los korbanot Olah –holocausto-

Ezequiel 43:24 y los ofrecerás delante de Hashem, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en holocausto a Hashem.

La sal al ser disuelta en agua crea un limpiador que era usado a modo de esterilizar las heridas y por ello el aplicar agua con sal en el recién nacido era una práctica hebrea: Ezequiel 16:4 Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.

Previamente hemos leido que la Escritura habla de la desolación de un lugar en la medida de la salinidad en su tierra, pues bien en la antigüedad para efecto de devastar a algun territorio enemigo se sembraba sal lo que provocaba que la tierra no fuera aprovechada: Jueces 9:45 Y Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, y tomó la ciudad, y mató al pueblo que en ella estaba; y asoló la ciudad, y la sembró de sal.

La sal y el agua es la base para el cloro y hoy en día para el tratamiento del agua en las albercas se usan sistemas basados en sal, con el objeto de sustituir el cloro. Este efecto purificador que representa la sal en el agua lo vemos usado por Elisha –Eliseo- cuando un grupo de hombres le pide que sane las aguas del lugar: 2 Reyes 2:19 Los hombres de la ciudad dijeron a Eliseo: —Mira, el lugar en donde está colocada esta ciudad es bueno, como mi señor ve; pero las aguas son malas y la tierra es estéril. 20 Entonces él dijo: Traedme una vasija nueva, y poned en ella sal. Y se la trajeron. 21 Y saliendo él a los manantiales de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho Hashem: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad.

El uso del agua con sal incluso es muy usado entre los brujos y tiene la connotación de purificación dentro de sus ritos.

Ya entrando en cuestiones místicas nos encontramos que otro de los usos de la sal es en los pactos, ¿Por qué en los pactos? Bueno, pudiéramos pensar que la sal tiene un efecto de preservación tanto como de purificación, y aún detrás de ello también incluye perpetuidad, por lo que al realizar un pacto de sal para algo, está implícito lo antes mencionado. Vemos en el TaNaJ que Hashem hizo un pacto de sal con Aarón y su descendencia, el cual consiste que la terumah –ofrenda- sería para ellos: Números 18:19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Hashem, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Hashem para ti y para tu descendencia contigo.

Esto es muy importante por que establece muy bien que el servicio para con él estaría perpetuamente a cargo de los cohanim –sacerdotes- del linaje de Leví y de la descendencia de Aarón.

EL MESIAS, LA SAL Y SUS SEGUIDORES

Yehoshua Hamashiaj utilizó precisamente a la sal para denotarnos, sí, denotar a sus seguidores. ¿Por qué Yehoshua dijo que nosotros éramos la sal?

Mateo 5:13 Ustedes son la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

No cabe duda que nosotros al ser sus talmidim –estudiantes- tendríamos que hacer la diferencia en donde nos encontráramos, y más allá que el mero hecho de especular las diferentes connotaciones que pudiera tener éste hecho me he dado cuenta al estudiar éste tema el significado oculto que hay detrás de ese hecho, y es que cada vez que el Eterno me permite descubrir alguna verdad oculta no dejo de pensar en lo escrito por rabí Shaúl –Pablo- en 1 Corintios 4:1 Por tanto, que los hombres nos consideren como servidores del Mashiaj y administradores de los misterios de Eloh-m. 2 Ahora bien, lo que se requiere de los administradores es que cada uno sea hallado fiel. Estos misterios que habla rabí Shaul es precisamente de aquellas cosas ocultas que están preparadas para nosotros, una vez que indagamos y estudiamos las sacamos a la luz con el objeto de bendecirnos y por supuesto de entender el plan perfecto de Hashem, de ahí que éste caso es uno de éstos misterios. Hashem hizo un pacto de sal con David en cuanto a su reinado, y no solo con él sino con su descendencia, dentro de su descendencia estaría el Ungido, es decir el Mesías o Mashiaj en el hebreo como le leemos en el Brit Jadasha Romanos 1: 3 buenas nuevas que se refiere a su Hijo, nuestro Señor Yehoshua Hamashiaj, que era del linaje de David según la carne. Este Mashiaj vendría y se sentaría al trono y a través de él nos redimiríamos, éste pacto es inconmovible y lo podemos leer en el TaNaJ: 2 Crónicas 13:5 ¿No sabéis vosotros, que Hashem Eloh-m de Israel dió el reino a David sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos en alianza de sal?

Con esto podemos entender que cuando Yehoshua hizo la aseveración de que nosotros éramos la sal, estaba implícito nuestra ascendencia a su linaje al adscribirnos automáticamente a ese pacto tal y como lo leemos a continuación: 1 Pedro 2:9 Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Hashem, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 10 Ustedes que en otro tiempo no erais pueblo, ahora sois pueblo de Hashem; en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, ahora habéis alcanzado misericordia.

Notemos que cuando dice el verso 10 “Ustedes que en otro tiempo no erais pueblo” no está implicando que hizo un nuevo pueblo Hashem, no, sino que habla de un acercamiento de aquellos de origen gentil que tendrían para con Israel a través de ese Mesías, permitiendo a través de la misericordia, su adscripción al pacto que proviene precisamente desde David.

Nosotros pueblo de Hashem tanto judíos de nacimiento como aquellos de origen gentil que han venido a engrosar las filas de Israel, luchemos por que la verdad no sea detenida, sino que con valentía aprendamos que el pacto de sal que Hashem hizo con David, nosotros lo hemos alcanzado y solo nos resta no desmayar.


Conclusión

Dos últimas situaciones con la sal para finalizar, la primera tiene que ver con el estatus que ahora conocemos de ser la sal para el mundo, y me refiero con la relación que tenemos para con los de afuera, es decir para aquellas personas que no han tenido la gracia de acercarse a Hashem, el Brit Jadasha nos insta a que andemos sabiamente para con ellos, pero no nada más, sino que nos invita a que sazonemos nuestras palabras con sal, es decir que tengamos palabras de gracia para con ellos de tal manera que les respondamos a cada uno sabiamente.

Colosenses 4:5 Andad sabiamente para con los de afuera, aprovechando bien el tiempo. 6 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.

Para que podamos entender en su magnitud la palabra “gracia” te invito a que leas el estudio en Mesiánicos.com titulado ¿Que es la gracia?.

El segundo aspecto final es que si bien la sal es buena, puede perder su sabor, y en el versículo a continuación también lo asocia con el shalom:

Marcos 9:50 Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.

¿Cual es la razón de asociarlo con shalom? Recordemos que la sal preserva y purifica, por lo que nuestra aspiración es mejorar día con día esperando que cada uno de nosotros seamos mejores personas y con ello provocar un cambio a nuestro entorno, cambio que deberá traer a la presencia de Hashem a nuestra vida y a la de los que nos rodean.

¡Shabath Shalom!

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